La expresión más cruel de la decadencia del régimen capitalista

Escribe Daniela Magoc

Argentina alcanzó la tasa de suicidios más alta en la historia.

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“A falta de algo mejor, el suicidio es el recurso más extremo contra los males de la vida privada” (Karl Marx, Acerca del Suicidio)

Entre 2017 y 2025, la cantidad de suicidios registrados en Argentina aumentó de 3.304 a 5.209 casos, un incremento del 57,7%, de acuerdo a un informe del Observatorio de Política Criminal (OPC). En ese período, la tasa de suicidios pasó de 8,2 a 11,8 cada 100.000 habitantes. Se ha convertido, además, en la principal causa de muerte en jóvenes de entre 15 a 34 años, desplazando a los accidentes de tránsito -que históricamente fueron la principal variable mortal en esta franja etaria-, y cuadruplica la tasa de homicidios dolosos.

La provincia de Buenos Aires concentró 1.977 hechos en el año 2025, equivalentes al 38,0% del total nacional. Le siguieron Santa Fe, con 461 casos; Córdoba, con 371; y Entre Ríos, con 288. Estas cuatro jurisdicciones reunieron casi seis de cada diez casos del país. En la comparación regional, la Argentina ocupa el tercer lugar, por detrás de Uruguay y Chile. A nivel mundial, cada año 727.000 personas se quitan la vida y muchas más lo intentan, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA arroja que el 6,5% de la población enfrenta riesgo de atravesar padecimiento mental, siendo el grupo etario de 18 a 29 años el que presenta el mayor riesgo suicida. De acuerdo a dicho estudio, los jóvenes manifiestan la mayor prevalencia de ansiedad y síntomas depresivos. Por otro lado, el 58,69% de los encuestados reconoce sufrir dificultades frecuentes u ocasionales para dormir; y un 52,40% asegura estar atravesando una crisis vital, mientras que el 55,91% menciona una crisis económica (ingresos bajos, deudas) y el 36,37% una crisis familiar. El informe destaca que las preocupaciones económicas se sitúan en el primer plano del malestar colectivo y remarca que “las crisis económicas actúan como un factor de estrés relevante y se asocian consistentemente con efectos negativos en la salud mental” (OPSA, 2025).

El achique presupuestario

Lejos de preparar al sistema de salud para afrontar esta situación, el gobierno nacional lleva adelante un feroz ajuste y vaciamiento. En lo que concierne a salud mental, el análisis del período 2017/2025 mostró que existió una diferencia sostenida entre el presupuesto aprobado y el presupuesto efectivamente ejecutado. Si bien los montos nominales aumentaron con el paso de los años debido al contexto inflacionario, el financiamiento real de las políticas de salud mental ha empeorado (Informe de la OPC). Las consecuencias del ajuste se ponen de manifiesto de forma concreta: el acceso a la salud mental es uno de los ejes más críticos. Sólo el 29,15% de los participantes del informe de la OPSA está en tratamiento psicológico y, entre los restantes, el 50,05% lo considera necesitarlo, pero no puede acceder. La imposibilidad de pagar el tratamiento encabeza la lista de los obstáculos, seguida de limitaciones de horarios, falta de cobertura por parte de obra social o prepagas y la escasez de opciones gratuitas. Los turnos para consultas ambulatorias en centros de salud públicos escasean y, en la mayoría de los casos, hay que esperar meses en lista de espera hasta concretar una cita. Por otro lado, las obras sociales y prepagas sólo brindan una cantidad limitada de sesiones de forma gratuita. Actualmente una consulta privada con Psiquiatría supera los $50.000 por sesión. Las consultas con Psicología rondan el mismo monto, aunque hay fundaciones que son más accesibles. Hay un aumento de la demanda en las guardias de los hospitales de salud mental donde, además, se realiza el control y seguimiento y se entrega medicación gratuita. A esto se suman el recorte y las restricciones para el acceso a las pensiones no contributivas y los reiterativos trámites burocráticos para la cobertura de prestaciones a personas que cuentan con certificado de discapacidad (CUD). En el marco de la llamada “crisis de salud mental” el gobierno nacional avanzó en el desmantelamiento de hospitales, como el Laura Bonaparte (especializado en salud mental y consumos problemáticos) despidiendo masivamente a trabajadores y cerró la Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental (RISAM). Para profundizar este ajuste, el gobierno impulsa una reforma de la ley de salud mental, que, además de engrosar los bolsillos de los grandes laboratorios y farmacéuticas, busca abordar a los padecimientos mentales desde el poder judicial y las fuerzas represivas.

Fuentes:

-Informe del Observatorio de Política Criminal, Director Dr. Ariel Larroude, [ayuda] Cuando matarse aparece como una opción en la Argentina: https://sandbox.nubizate.com.ar/storage/1306700/uploads/Cuando%20matarse%20es%20una%20opcion%20final.pdf.

-Informe del Observatorio de Psicología Social Aplicada: Etchevers, M. J., Garay, C. J., Etchezahar, E., Ungaretti, J., Putrino, N., y Grasso, J. (2025). Relevamiento del estado psicológico de la población argentina. Observatorio de Psicología Social Aplicada, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. Recuperado de: http://www.psi.uba.ar/opsa/#informes (OPSA. Informe salud mental 2025.pdf )

-Página de la Organización Mundial de la Salud: https://www.who.int/es/news-room/fact-

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