Leicester, la “manada" se llevó puesta a la “inmunidad”

Escribe Emiliano Monge

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El gobierno de Johnson anunció que la ciudad de Leicester estaría bajo un “cierre local”. Para el martes la ciudad registró 155 muertos. Leicester es la primera ciudad del Reino Unido con “lockdown” (cierre) desde que el gobierno conservador comenzó a flexibilizar el 10 de mayo. Con una población de casi 330.000 habitantes, Leicester ha sido golpeado por un aumento de casos Covid-19 (más de mil nuevos casos registrados desde mediados de junio).

El secretario de Salud, Matt Hancock, le dijo al Parlamento que las escuelas estarán cerradas y que las tiendas estarían cerradas por otras dos semanas. Según el Ayuntamiento, hubo 3.216 casos de coronavirus confirmados desde febrero. Los 944 casos reportados en las últimas dos semanas revelan un aumento del 70% desde mediados de junio. En muchas escuelas miembros del personal dieron positivo por el virus. La apertura escolar fue cuestionada por especialistas y autoridades, que Johnson desoyó.

El gobierno entró en crisis por la medida, ya que había argumentado que “la amenaza del virus había terminado” y que “todo puede volver a la normalidad”. Se trató de una gran mentira. El 24 de junio, y sin ninguna base científica, Johnson anunció el fin del “Lockdown” nacional. Sindicatos y trabajadores de la salud y educación salieron a protestar, pero fueron ignorados. Ahora, el gobierno pretende abrir las secciones restantes de la economía (pubs y restaurantes) el 4 de julio, en lo que se ha declarado como “Día de la Independencia”. Pero Hancock tuvo que descartar para Leicester la relajación del lockdown nacional.

Según cifras oficiales, al menos 36 áreas urbanas de todo el país han experimentado un aumento en las infecciones. Los datos publicados el martes por Public Health England (PHE) revelan que en 36 de 151 de las localidades aumentaron los casos de coronavirus en las últimas dos semanas a medida que el gobierno alivió las medidas de cierre (gov.uk, 30/6). El Telegraph escribió: “Nuevos casos confirmados están aumentando en casi una de cada cuatro ciudades y condados en Inglaterra a medida que la nación ha comenzado a salir del cierre” (29/6).

Londres, adonde viven alrededor de 10 millones de personas, está sufriendo un aumento en los casos. De las 36 autoridades locales con infecciones crecientes, casi la mitad (15) son distritos de Londres. Esto representa casi la mitad de los 33 distritos de Londres, con infecciones diseminadas por el norte, este, sur y oeste. 26 áreas en Inglaterra tuvieron un aumento semanal más alto que Leicester. En Havering (257.000 habitantes) y Wiltshire (470.981) han tenido un 300% de suba (ídem).

La enfermedad se desarrolla más sobre la clase trabajadora urbana: 12 de las 23 áreas con más de 5.000 residentes por kilómetro cuadrado subieron las infecciones (BBC, 30/6). Los brotes se dan en las áreas más pobres donde la gente vive más hacinada. Estas condiciones de hacinamientos exponen las condiciones de destrucción de la vida obrera por parte del capital financiero. Como así las condiciones laborales en las fábricas que aún quedan en pie. Más de 500 casos se habían registrado en diferentes plantas de comida (The Guardian, 25/6). En Gales, se confirmaron 634 casos de Covid-19 en plantas de carne: 283 en Rowan Foods en Wrexham, 134 en Kepak en Merthyr Tydfil y 217 en 2 Sisters (BBC, 3/7).

Hace dos semanas se informó de otro brote en la fábrica de galletas Pladis en el distrito de Leicester, en el sur de Wigston. También se registraron brotes en la fábrica de alimentos Samworth Brothers y en la fábrica de ropa Ethical Sourced Products. “Al menos cinco fábricas de ropa de Leicester que reabrieron durante el cierre se han visto obligadas a cerrar nuevamente debido a los brotes del virus entre sus trabajadores” (Daily Mirror, 30/6). Los trabajadores, aunque cobran el 80% del salario, no llegan a fin de mes y deben salir a buscar un nuevo empleo, lo que hace se propague la enfermedad de una fábrica a otra.

También crecen los casos en menores de 18 años que por lo que Hancock reconoció recién ahora que los jóvenes pueden contagiar: “debido a que los niños pueden transmitir la enfermedad, aunque es muy poco probable que se enfermen de la enfermedad, creemos que lo más seguro es cerrar las escuelas” (independent, 30/6).

La “inmunidad de manada” de Johnson costó más de 70.000 vidas (si contamos las muertes de la enfermedad o producidas por la pandemia).

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