La Boca: fracaso y crisis anunciada del “Plan Detectar”

Escribe Leonardo Perna

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Está semana unas 50 organizaciones barriales y políticas de La Boca rompieron con el “Plan Detectar” y cortaron su colaboración con el mismo. Agrupadas en la llamada ‘Red de cooperación’, denuncian todo tipo de faltas e insuficiencias del programa, responsabilizando exclusivamente al gobierno de la ciudad, aunque se trate de un programa conjunto con el gobierno nacional. También elevan una serie de puntos y exigencias para implementar lo que llaman el ‘Post Detectar’.

Desde el comienzo de la pandemia toda la política sanitaria en el barrio de La Boca fue llevada en conjunto entre los funcionarios de la Ciudad y las organizaciones sociales que adhieren al gobierno nacional, bajo la consigna “El barrio cuida al barrio”. Al poco tiempo, esta colaboración chocó con la realidad social del hambre y la pandemia.

El programa “Detectar” desembarcó en el barrio los días 13, 14 y 15 de junio. Este se implementó sin previsión y prácticamente sin aviso previo a las propias organizaciones que debían llevarlo “al territorio”. Luego de esto no continuó la búsqueda activa de los casos positivos.

En lugar de mantener a las personas en la Escuela Media N°3, que queda en el barrio, una parte de los casos sospechosos fueron enviados hacia el Detectar de Balvanera a esperar horas y horas por los resultados. Con sus niños, lejos de casa y sin condiciones de aislamiento dignas. Otra parte fue derivada a sus domicilios a esperar los resultados y, como no se puso medio de transporte a disposición, las personas lo hicieron por sus propios medios o en colectivo, propagando eventualmente el virus. Con los laboratorios colapsados, los hisopados tienen demoras de hasta 4 días. La espera en los hogares se hace sin una evaluación o consideración de las condiciones de vivienda, sin asistencia alimentaria, ni elementos sanitarios y de limpieza. Ningún funcionario de Nación o Ciudad se hizo responsable por el operativo. Los ministros Quirós y Vizzotti figuraron solo para los medios.

En este cuadro de situación, podemos decir que la cifra de 596 positivos de covid-19 en La Boca es ficticia y no refleja la realidad de la pandemia. Dentro de este total están los 120 confirmados por el programa Detectar tras apenas 288 hisopados -¡el 40% arrojó positivo!- realizados sobre una población de más de 46.000 personas. La realidad deberá evaluarse en las abarrotadas salas de espera de los hospitales y centros de atención del barrio.

La vuelta a la fase 1 de la cuarentena, con una metodología de testeos como la llevada por el Detectar, es un embuste a la población. Para las familias trabajadoras, el panorama es inquietante. La “reapertura” de la economía y el comercio a partir del 17 de julio tendrá lugar cuando el barrio es un campo minado por los contagios. Las fábricas y lugares de trabajo pasaron a ser un foco de contagio por los inadecuados o nulos protocolos de las patronales.

Se debe implementar de manera inmediata test masivos con seguimientos de las cadenas de contactos, con traslados en vehículos sanitizados de todo aquel que presente síntomas. Los centros de testeos deben ubicarse dentro del barrio y en las inmediaciones de los asentamientos de viviendas más densamente poblados. Todas las propiedades ociosas acaparadas por la especulación inmobiliaria, las instalaciones de la Usina del Arte y del Club Boca Juniors, como el complejo Pedro Pompilio, deben ser reconvertidas a la brevedad para alojar de manera digna y adecuada los casos leves o asintomáticos dentro del propio barrio.

Todos estos reclamos van a ser arrancados con la organización de todos los vecinos de manera independiente de los gobiernos de nación, ciudad y provincia, porque las faltas del Estado frente a la pandemia y el colapso económico no son casuales sino parte de una política. El empuje y la solidaridad de los trabajadores del barrio debe servir a una cuarentena real y no para cubrir esta política que debemos poner en discusión. Impulsando acciones de lucha junto con las villas y barrios de la Ciudad contra el hambre, en defensa de la vida y la salud.

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