Bolivia: OEA, ‘veedor único’

Escribe Emiliano Monge

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La OEA, Trump y Bolsonaro estuvieron al frente del golpe de estado en Bolivia el 10 de noviembre de 2019. Añez convocó elecciones para el 6 de septiembre luego de una campaña de persecución judicial extrajudicial contra el MAS y sus dirigentes sociales. Añez anunció que la misma OEA, cómplice del golpe, será veedora de las elecciones. A principios de julio, Morales rechazó que la OEA supervise los comicios, un pedido del Tribunal Electoral.

En un comunicado, el MAS argumentó que la OEA fue “responsable, con su informe preliminar sobre las supuestas irregularidades en el recuento de votos, de las protestas contra un supuesto fraude que hasta ahora no está demostrado” (Télam, 11/7).

El New York Times declaró que el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) presentado por Luis Almagro, en las elecciones presidenciales bolivianas de 2019, que se utilizó como justificación para el golpe de estado, fue defectuoso: “el análisis inicial de la OEA que planteó dudas sobre el fraude electoral fue defectuoso” (7/6).

Para el NYT lo que sucedió en Bolivia de 2019 no puede ser calificado como un golpe de estado, sino que utiliza eufemismos como que Evo “fue expulsado del poder con apoyo militar” y que “siete meses después de la caída del señor Morales, Bolivia no tiene un gobierno electo y sin fecha de elección oficial” (NYT, ídem). El NYT fue cómplice del golpe llegando a titular que el “fraude electoral ayudó a Evo Morales” (5/12/19).

Inmediatamente después del golpe, muchos centros respetados de estudios como el Center for Economic and Policy Research (CEPR), con dos Premio Nobel en su junta directiva, dijo antes del golpe que “Ni la misión de la OEA ni ninguna otra parte ha demostrado que hubo irregularidades generalizadas o sistemáticas en las elecciones del 20 de octubre de 2019” (CEPR, 8/11/19).

Dicen que hay dos grupos que desinformaron “El primer grupo fue la Organización de Estados Americanos que produjo un comunicado el día después de las elecciones en el que decían que era inexplicable que hubiera habido un cambio tan drástico en la tendencia. Esta declaración en particular fue muy fácil de desacreditar (…) hubo un cambio progresivo a favor de Evo Morales que amplió su margen (…) Y eso era completamente explicable (…) las áreas del país que informaron los últimos resultados fueron las áreas del país que resultaron ser más pobres, más remotas y mucho, mucho más favorables” (CounterSpin, 19/11/19). En estos informes se basan la denuncia de siete senadores norteamericanos a Mike Pompeo para que EEUU abandone el “intervencionismo” y deje de apoyar un gobierno que viola derechos humanos (página7, 7/7).

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