Granja Tres Arroyos despide a cinco directivos del Sindicato de la Alimentación

Escribe Pablo Busch

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Cinco dirigentes de la Filial Concepción del Uruguay del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) fueron desvinculados el lunes de la principal planta que la empresa opera en la provincia de Entre Ríos. La patronal se vale para ello de un fallo de la justicia provincial que dio por anuladas las elecciones de diciembre de 2018, a instancias de la denuncia de los activistas de la Lista Naranja. A la vez que despidió a los directivos montando un operativo policial, la empresa intimó a través de cartas documento a los miembros del Cuerpo de Delegados y amenaza con descuentos por las medidas de fuerza tomadas en la planta como parte de la paritaria nacional de la rama avícola del STIA.

Para proceder al despido de estos cinco dirigentes del STIA Concepción del Uruguay, la empresa se vale del reclamo que un grupo de trabajadores nucleado en la Lista Naranja, realizó frente a la Justicia para poder presentarse a las elecciones de 2018. Los dirigentes del sindicato proscribieron a las dos listas opositoras que se habían presentado. La Justicia avaló un recurso de amparo a favor de la lista Naranja, postergando las elecciones, pero los directivos del STIA realizaron la elección igual, en diciembre de 2018, con lista única y sin urna dentro de los establecimientos. No llegó a votar ni el 10% del padrón, pero la Lista Verde dio por terminado el proceso electoral y se declaró ganadora.

Los trabajadores de la Lista Naranja impugnaron la elección, transitando un extenso camino judicial, y fueron logrando distintos fallos favorables: el último de ellos, del Tribunal Superior de la Provincia de Entre Ríos. Antes de eso, se realizaron elecciones de delegados en la planta, en el 2019, en las que la Lista Naranja se impuso por amplio margen. Aunque todavía falta por recorrer la instancia del Ministerio de Trabajo de la Nación y de la Justicia Federal, la empresa se vale de este último fallo para desvincular a los directivos del STIA. La empresa no intimó previamente a los cinco dirigentes a retomar tareas, ni respeta el fuero gremial, y los desvincula con un operativo policial sobre la planta, inmediatamente después de las medidas de fuerza llevadas adelante por las paritarias. (La empresa también envió cartas documento intimando a los miembros del cuerpo de delegados con el desafuero por lo actuado durante las medidas de fuerza.)

La empresa Granja Tres Arroyos venía de buscar imponer una reducción salarial a los trabajadores, según dice, como consecuencia de las adaptaciones necesarias para los protocolos de la Organización Mundial de la Salud. Los trabajadores, con el Cuerpo de Delegados a la cabeza, rechazaron esta reducción en asamblea. En el medio de la pulseada, la empresa fue noticia en todos los medios del país como beneficiaria del plan ATP del gobierno, en los que el Estado pagaba el 50% de los salarios de las empresas afectadas por la cuarentena. Granja Tres Arroyos recibió el beneficio a pesar de haber sido habilitada a continuar produciendo desde el día cero de la cuarentena.

Como se ve claramente, los despidos en Granja Tres Arroyos son parte de una avanzada antisindical en todas las plantas de la compañía -en la totalidad de las plantas del grupo no existe por ejemplo ni el derecho de asamblea-, y es un mensaje que apunta a condicionar la actividad sindical de los trabajadores y especialmente de un cuerpo de delegados que lleva adelante reclamos crecientes. SI la empresa puede dejar en la calle a los dirigentes del sindicato, ¿qué les espera a los activistas sin protección gremial? Cualquier acción de la empresa contra activistas gremiales, sea cual fuera su color, es un ataque al conjunto de los trabajadores y a su experiencia de lucha.

Reclamamos la inmediata reincorporación de los cinco directivos del STIA a sus puestos de trabajo, así como también reclamamos la convocatoria inmediata a una asamblea general del STIA Concepción del Uruguay que revoque el estatuto cárcel, abra el período de presentación de listas y fije fecha inmediata de las elecciones para volver a poner el sindicato en manos de los trabajadores.

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