Encubrimiento desde Estambul

Escribe Jorge Altamira

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En ocasión del ataque macartista de la Organización Sionista Argentina contra los legisladores porteños del FIT-U planteamos el impulso una campaña de repudio a esa agresión y en defensa del derecho nacional palestino - “en la claridad”. La campaña, con independencia de la mayor o menor iniciativa de cada uno, no debía servir, sin embargo, al propósito de disimular o encubrir el voto positivo del FIT-U al proyecto de ley del FdT y JxC, que asimilaba la denuncia de los crímenes del sionismo al antisemitismo y establecía el delito de opinión individual. El “error” reconocido por los tres diputados sobrevino luego de una ola de repudios a su conducta durante más de una semana. En la misma sesión, la representante de AyL, votó en contra del proyecto a la vista de todos. El proyecto había sido denunciado por la organización de apoyo a Palestina desde el mismo momento en que el ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina adhirió al acuerdo del IHRA, que pone un signo igual entre anti-sionismo y antisemitismo, o sea diez días antes de su presentación en la Legislatura.

Este prólogo viene a cuento de un repudio al ataque de la OSA a los parlamentarios del FIT-U, por parte del partido revolucionario de los trabajadores de Turquía (DIP), que simplemente omite la totalidad de lo ocurrido, es decir el voto favorable al proyecto de ley sionista y el largamente demorado retiro de ese voto por parte de los diputados en cuestión. Cuando indagan en el “error” cometido, esos diputados lo atribuyeron a cuestiones de procedimiento en la votación, que simplemente no existieron. Para corregir el “error”, fueron luego a pedir disculpas, en forma ostentosa, a la representación diplomática de la Autoridad Palestina en Buenos Aires, como si hubieran salido de la sesión parlamentaria con un trofeo. La Autoridad Palestina, como sabe todo el mundo, colabora política y policialmente con el estado sionista.

A la luz de esto, la defensa de los diputados contra la provocación de la OSA, por parte del DIP, se convierte en una reivindicación de su accionar parlamentario, haciendo caso omiso al repudio que desató en toda la izquierda de Argentina. Más grave, si se quiere, es que miente a los obreros y jóvenes de Turquía sobre lo ocurrido.

Los dirigentes del DIP deben hacer una rectificación pública.

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