Catamarca: se puso en pie la Asamblea Interfacultades en la UNCa

Escriben Maga Maza y Lucía Coronel

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El miércoles 15 de julio, se puso en pie en la UNCa la primera asamblea interfacultades del año. La misma fue convocada por iniciativa de la UJS Tendencia y R.I.E.D. (Revolución Independiente Estudiantes de Derecho) y contó con la participación de 41 estudiantes de las facultades de Humanidades, Tecnología, Derecho y un compañero del ISAC (Instituto Superior de Arte y Comunicación). Participaron también la agrupación de humanidades Hacer Historia y los consejeros estudiantiles de la carrera Ciencias de la Educación.

La Asamblea giró sobre casos de acoso por parte de un estudiante de la facultad de Derecho y sobre las condiciones de cursada y el retorno a clases.

Violencia de género y protocolo de las autoridades

En torno al primer punto, las estudiantes denunciantes, algunas de ellas presentes, señalaron la nula respuesta que tuvieron por parte de las autoridades y el sinfín de destratos que recibieron por parte del centro de estudiantes, en manos de una agrupación peronista.

Esto abrió el debate en torno a los protocolos contra la violencia de género en la UNCa, que están en manos de las camarillas que gobiernan la universidad y tienen el poder de desconocerlo o aplicarlo a conveniencia. Se denunció las condiciones de inseguridad existente en el predio universitario y calles aledañas, zona liberada hace años. Las pésimas condiciones de los baños hacen que las compañeras tengamos que atravesar todo el predio buscando algún baño con agua, eso, sumado a la falta de iluminación, explican que haya habido intentos de secuestro, robos, y abusos hacia compañeras dentro del predio cuando se tiene que cursar de noche.

La asamblea resolvió crear un protocolo propio, discutido entre docentes, no docentes y estudiantes de la UNCa. Un protocolo real para proteger a las compañeras y actuar ante los casos de violencia. Para ello se va a impulsar poner en pie comisiones de mujeres por facultades, que se organicen por la seguridad de las compañeras y exijan medidas integrales de asistencia a las víctimas.

Cursada on-line, retorno imposible

Las condiciones de la cursada virtual pesan terriblemente sobre los estudiantes: clases que no son clases, estudiar por PDF, ausencia de organización, procedimientos evaluativos poco claros o imposibles de cumplir.

Los estudiantes presentes en la asamblea, y también en una asamblea anterior de la carrera Ciencias de la Educación, relataron en primera persona que las becas de conectividad otorgadas por la Facultad de Humanidades son una burla: consisten en entregar chips y cargas virtuales, imposibles de usar en los lugares del interior donde no llega la señal telefónica. La “asistencia” de la facultad no llega a los estudiantes que más lo necesitan.

La asamblea rechazó las posibilidades de retorno. Las razones son elementales: la Facultad de Humanidades no tiene siquiera edificio propio, lo comparte con una escuela preuniversitaria en sus niveles primario y secundario.

La Facultad de Derecho, por su parte, tampoco cuenta con las condiciones para recibir a los aproximadamente 500 estudiantes que ingresan año a año a la carrera de Abogacía.

La misma situación con la carrera de Arquitectura de la Facultad de Tecnología, de gran matrícula, cuya cursada se realiza en predios o salas de teatro prestadas, alejadas de la Universidad.

Con este escenario, la Asamblea se ha pronunció por el rechazo absoluto del protocolo nacional inconsulto y resolvió reclamar un aumento del presupuesto universitario y un plan de obras inmediato, edificio propio para la Facultad de Humanidades, contratación de docentes con salario igual a la canasta familiar, becas de conectividad reales para todo estudiante que lo requiera.

Se estableció que la Asamblea funcionaría cada 15 días y con una comisión de redacción y difusión. Debemos continuar por este camino, impulsando asambleas por carrera, interclaustro e interfacultades, para hacer posible una lucha coordinada de conjunto.

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