Covid19: no hay test en el hospital modular de Lomas de Zamora

Escribe Mariana López

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A 12 días de haberse inaugurado el Hospital Modular de Lomas de Zamora, ubicado atrás del UPA N°1 de Villa Fiorito, con la presencia de Insaurralde, Kicillof y Cafiero, los médicos y vecinos denuncian que no hay test de Covid19 y desborda de consultas.

Lomas de Zamora lidera el ranking de contagios en el AMBA con 4.000 casos detectados y 74 muertes, superando a Avellaneda y Lanús. Sin embargo, los vecinos que presentan síntomas y llaman al 148 reciben un seguimiento telefónico, pero no reciben un testeo en su domicilio, ni siquiera en el caso de personas en situación de riesgo. La falta de respuesta los obliga a buscar atención de manera presencial, exponiéndose al virus y al llegar al hospital modular, donde informan que no tienen test, ni siquiera para el personal de salud. Y recomiendan, a pesar de los síntomas, volver al domicilio. No hay aislamiento preventivo, no hay test, no hay control alguno de la disipación del contagio. Te mandan de regreso a tu casa, con placas y corticoides, pero sin testeo.

El discurso de Kicillof, alineado con aflojar la cuarentena, ya comienza a tener consecuencias fatales. A este cuadro de relajamiento se le suma la falta de insumos y atención, la grave situación de desempleo en el distrito (otro ranking que Lomas de Zamora lideraba incluso antes de que se desatara la pandemia), el hacinamiento, los cortes de luz y de agua constantes son la base perfecta para un salto en la curva de contagios. Eso es lo que está sucediendo en los barrios de Villa Fiorito, Ingeniero Budge, Villa Albertina, Villa Centenario y Parque Barón.

Lejos estamos los vecinos de recibir una atención médica de la misma calidad que recibió Insaurralde cuando se contagió. Los funcionarios lanzan sueltos de cuerpo “que el virus no distingue clases sociales”, pero, sin embargo, hay vecinos con síntomas que, al cabo de una semana, aún no han sido testeados. Es una orientación política “a lo Trump”, de liberar todo para llegar al pico de contagios y alcanzar una “inmunidad de rebaño”, a costo de vidas probablemente enorme.

Desde los barrios de Cuartel IX°, debemos repudiar este discurso engañoso y exigir, en defensa de nuestras vidas, una atención de calidad, testeos en el UPA de Fiorito, asistencia del 148 en la vivienda para evitar concurrir a centros médicos, Mantenimiento y ampliación de la IFE y del Plan Alimentar, patrullas diarias de desinfección comunitaria para disminuir los contagios en las calles.

Organicemos los reclamos para hacer escuchar nuestros pedidos, con la perspectiva de un Congreso de Trabajadores que pueda discutir una salida a la crisis, tanto sanitaria como económica y política.

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