Entrevista del Financial Times a Alberto Fernández: un arbitraje a corto plazo

Escribe Lucas D.

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En el día de ayer, Alberto Fernández brindó una escueta entrevista al Financial Times donde tuvo que responder algunas preguntas sobre la situación económica y financiera del país. Quizás, lo más relevante sea sobre el futuro de la negociación de la restructuración de la deuda, cuyo anteúltimo round sería el 4 de agosto, y donde señaló, lo que ya anticipó Guzmán y el propio AF en varios medios (y a los propios fondos) que no va a haber una nueva oferta de reestructuración.

Los grupos Ad Hoc y Exchange (liderados por los bonistas BlackRock y Monarch) hace un par de semanas rechazaron la oferta de canje bajo la insistencia de que se les pague 56 centavos, es decir un 3% más. La aparente intransigencia del gobierno, enmascara que a lo largo de todos estos meses se ha dado todas las concesiones a los bonistas: desde adelantamiento de los pagos hasta el reconocimiento del 100% de la deuda, en abril el ofrecimiento había sido de un valor presente promedio de USD39 y terminó con el ofrecimiento de USD53,5.

La estrategia que siguió en el último período fue de quebrar la alianza entre los bonistas: la oferta alcanza los UDS60 por cada USD100 de valor nominal para algunos títulos, mientras que para los bonos emitidos por Mauricio Macri promedia los USD53,5. El punto de “discordia” con BlakRock es que este último exige que todos los nuevos bonos que se emitan como parte del canje reciban las clausulas legal de 2005 (que no valen para 2017/19), esto es: cláusulas de acción colectivas más duras (que le da mayor capacidad de bloqueo a los bonistas ante futuras reestructuraciones) y en segundo término brinda a los bonistas más facilidades para encarar juicios por default en forma individual.

Si bien las intenciones del gobierno de apartar un sector de los bonistas privados y avanzar con el cierre con el FMI y el otro sector de bonistas, respondería a que el gobierno necesita rápidamente salir a tomar nueva deuda para afrontar los vencimientos del 2021 estando en default o no, (ya que con los cambios introducidos a fines de 2015 en las políticas del Fondo le permiten prestar a la Argentina, aún en una situación de default), un arreglo en estos términos (a medias) impide el financiamiento con o sin FMI. La “reactivación” de la economía será de la mano de una nueva hipoteca sobre los trabajadores.

En el desarrollo de la entrevista quedó de manifiesto el abandono de la reactivación de la economía de la mano de vaca muerta ya que “el colapso de los precios del petróleo” afectó la capacidad de la formación de hidrocarburos no convencionales”. Como contrapunto de esto AF señaló al Financial Times que el país cuenta con una “Vaca Viva” en el campo, bajo la idea de que en el 2021 habrá un rebote a partir de la demanda internacional de granos por parte de países como China. Esto es totalmente contradictorio ya que China va camino a reducir sus importaciones, debido a la caída de su mercado.

Al responder que las decisiones de gobierno revestían de su única autoría, cuando se le preguntó por su relación con Cristina, Alberto intenta presentar que Cristina no tiene ninguna injerencia en el arbitraje político cuando de conjunto Cristina controla el aparato del gobierno.

El programa de gobierno, a corto plazo, expuesto por Fernández al Financial Times intenta mostrar una salida “robusta” al desarrollo de la crisis que sirva como carta de presentación para futuros arreglos de la deuda. Esto cuando los bonistas intentan imponer la cláusula de aceptación a futuras reestructuraciones con la mayoría de las firmas, el desenlace es conocido: nos acercamos a nuevos defaults.

El desarrollo de esta precariedad atravesará por contradicciones que llevarán a la disolución de esta coalición, la preparación política de nuestra clase para que gobierne es la tarea inmediata de un Partido Obrero.

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