Victoria para las chilenas: el poder judicial retrocede y Pradenas va a prisión

Escribe Javiera Sarraz

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Hoy el Tribunal de Garantía de Temuco revocó la resolución judicial que el pasado martes dejaba en libertad a Martín Pradenas, protegido de la derecha chilena en la ciudad, y violador de Antonia Barra y otras cinco mujeres. La movilización del movimiento de mujeres en repudio al fallo del Tribunal tuvo un carácter nacional.Ver nota

Los alegatos

La apelación de las víctimas pedía prisión preventiva en cárcel común para Pradenas, y acogimiento de tres denuncias más por agresión sexual en su contra, que habían sido desestimados por el juez en el primer fallo. También la apelación justificó la prisión preventiva, señalando que Pradenas representaba un peligro para la investigación del caso, pues había pruebas de que en diversas situaciones condicionó testimonios de testigos y manipuló evidencia digital.

Por su parte, el abogado de Pradenas volvió a argumentar sobre el consentimiento de Antonia, lo que generó repudio en redes sociales. Otro argumento que generó polémica, inclusive entre los canales de televisión, fue cuando el mismo abogado dijo que Pradenas no significaba ningún riesgo para la sociedad, a diferencia de las mujeres que habían hecho barricadas para atacar a la Justicia.

Finalmente, la presión del movimiento de mujeres obligó al Tribunal a revocar el fallo anterior, dictaminando prisión preventiva para Pradenas durante todo el tiempo que dure la investigación en su contra. También fueron acogidas las tres denuncias que habían sido rechazadas.

Un triunfo contra el poder político de Temuco

Una de las principales denuncias de la familia de Antonia y del movimiento en torno al primer fallo, fue que el violador contaba con la protección del poder económico y político de la ciudad de Temuco. Su ex suegro (y abuelo de su hijo) Francisco Alanis, es un poderoso empresario de la Región de la Araucanía, que se desempeñó como presidente de la Corporación para el Desarrollo Productivo de La Araucanía, y de la Cámara Chilena de la Construcción.

Actualmente, Alanis preside la Asociación de Paz y Reconciliación en la Araucanía (APRA), una organización política de empresarios de la construcción y las forestales, que busca declarar a la región de la Araucanía como “zona de terrorismo” para desalojar a la comunidades mapuches.

A través de Alanis, fue que el violador de Antonia consiguió como abogado a Gaspar Calderón, el mismo que se desempeñó como abogado defensor del único civil implicado en el asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca, y el que logró la impunidad para el carabinero que asesinó al activista mapuche Matías Catrileo. Tanto la familia de Pradenas, su ex suegro, y la APRA, pertenecen a Chile Vamos, la coalición de derecha del gobierno regional y de la ciudad de Temuco.

Triunfo contra el Estado

Ahí donde el agresor sexual es dejado en libertad - siendo un peligro para las víctimas, sus familias y otras mujeres -, y donde su impunidad la garantizan sus vínculos con el poder político y económico, el reclamo de justicia por Antonia fue un enfrentamiento objetivo contra la violencia social y política que ejerce el Estado burgués, toda vez que el movimiento respondió y obligó a retroceder a los tribunales.

Por supuesto que los alcances políticos que tendrá esta rebelión de las chilenas en la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, dependerán de su dirección y del grado de conciencia que se genere al interior del movimiento. Pero en un país donde crecen ferozmente los índices de desocupación y violencia sexual, cualquier olla popular, lugar de trabajo o lugar de estudio, darán urgente ocasión para que las socialistas chilenas puedan agitar y discutir entre sus compañeras la cuestión de la lucha por el poder.

El Estado es Responsable. Que viva la rebelión de las chilenas. Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

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