Universidad Nacional de la Patagonia Austral: la defensa de la cursada y finales recae en los estudiantes

Escribe Lucas Noguera

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Si el primer cuatrimestre en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) resultó ser un fracaso para la mayoría, el segundo cuatrimestre se perfila aún peor.

Bajo responsabilidad de las autoridades universitarias -rectorado y decanatos-, expuesta la carencia de netbooks y acceso a internet de muchos estudiantes, se promovieron 'colectas solidarias' y liberación de datos móviles, de carácter limitado, que no resolvió ni uno ni otro de los problemas. Se perdieron cursadas, incluso algunas ni siquiera se llevaron adelante. Y para cerrar el moño del desastre educativo, la última sesión del Consejo Superior (CS) de la UNPA resolvía restringir el acceso a exámenes finales sólo a aquellos estudiantes que les restara el 30% de materias para terminar la carrera. Resultado de esta experiencia de cuatro meses: general descontento estudiantil hacia quienes gobiernan la Universidad.

Asambleas y organización: la herramienta política de los estudiantes

En la última sesión del CS se han excluido las notas presentadas en el orden del día por las agrupaciones estudiantiles y se bloqueó la sala de comentarios, inhabilitando a los estudiantes que presenciaban la trasmisión en vivo a emitir opinión. Es un régimen de camarilla, no un cogobierno universitario.

Como resultado de esta negativa, se convocó por iniciativa de la minoría del Centro de Estudiantes a la segunda asamblea abierta, realizada el 21 de julio, dos meses después de la primera. Al cabo de la deliberación, se adoptaron una serie de resoluciones, en su mayoría, de repudio a las distintas arbitrariedades de las autoridades universitarias, por un lado, y tareas de relevamientos e informes que den cuenta de la disponibilidad de dispositivos en docentes y estudiantes, del otro, y una juntada de firmas por mesas irrestrictas. Una de las mociones aprobada establece que, "cada dos semanas y antes de los consejos, se haga una reunión abierta".

Los problemas más inmediatos de los estudiantes no pueden ser bloqueados con un botón de silenciador en una sesión de un Consejo. Hay que tomar la solución en nuestras manos, y las asambleas son un espacio invaluable para ello.

Por mesas de examen irrestrictas. Relevamientos por Escuela de disponibilidad en netbooks y acceso a internet. Instancias evaluadoras coordinadas entre docentes y estudiantes. Mayor presupuesto para las universidades. ¡Todos a la próxima asamblea del 4 de agosto!

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