Crecen las movilizaciones y huelgas en Israel

Escribe Mauri Colón

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Desde hace varias semanas, en Israel, se suceden las movilizaciones contra Benjamin Netanyahu. No se encuentra involucrada en ellas la población árabe que habita en Israel.

En el país se han registrado 68.000 infecciones por coronavirus; el 75% ocurrió en la segunda ola de contagios, luego de un ‘mesetamiento’ mentiroso. También se cuentan 497 muertes. Cuatro hospitales, incluido el más grande de Israel, se han quedado sin capacidad de atención.

Se han levantado muchas restricciones para revivir la actividad empresarial, pero el desempleo ronda el 21,5% y se espera que la economía se contraiga en un 6% en 2020. Una encuesta de la Oficina Central de Estadísticas mostró que el 55% de los habitantes temen tener dificultades para pagar las facturas, en comparación con 46% durante la cuarentena.

El desempleo ha crecido del 3,4% en febrero al 27% en abril, con un leve descenso en mayo, hasta ubicarse en el 23,5%, lo que equivale a 850.000 desocupados.

Además de las crisis económicas y el Covid-19, Netanyahu enfrenta tres causas judiciales por cohecho -un delito que pueden conllevar hasta 10 años de cárcel-, fraude y abuso de confianza (Télam, 19/7).

Huelgas y movilizaciones

Dieciséis compañías de autobuses se declararon en huelga: más de mil choferes han sido infectados y cientos están en cuarentena. El gobierno se ha negado a contratar autobuses y conductores adicionales para evitar el hacinamiento, alegando que el costo anual adicional de $440 millones era mucho dinero.

También las enfermeras fueron al paro. Lograron que el gobierno contratara temporalmente a 2.000 enfermeras, 400 médicos y personal de seguridad adicional y establecer un equipo para discutir adiciones a largo plazo.

A pesar del “plan universal” de ayuda que decretó el gobierno por $ 1.74 mil millones, las movilizaciones no cesaron nunca.

Al grito de "¡No partiremos hasta que Bibi se vaya!", las manifestaciones continuaron en Tel Aviv y Jerusalén. En esta última ciudad se registraron ataques de la banda fascista La Familia en apoyo del “premiere”. Se corre la sospecha que el mismo “Bibi” invitó a esta banda a “manifestarse”.

Los luchadores formaron su propia organización de defensa, el grupo "Protest Watch", que tiene una serie de objetivos: proteger a los manifestantes en su camino a casa, encontrar a los provocadores y prevenir el vandalismo.

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