Venezuela: elecciones, boicot y “tercera vía”

Escribe Mauri Colón

Tiempo de lectura: 2 minutos

A 4 meses de las elecciones legislativas, 27 partidos opositores al régimen de Maduro se comprometieron a no participar de las elecciones convocadas por este. Denuncian a los comicios como un “fraude” anticipado.

Entre los firmantes está el “G4” que lo conforman Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo. El comunicado, entre otras cosas, dice: “Habiendo agotado todos nuestros esfuerzos nacional e internacionalmente para que tuviéramos un proceso electoral competitivo (...) las organizaciones políticas democráticas de Venezuela manifestamos (...) que, de manera unánime, decidimos no participar en el fraude electoral convocado por el régimen de Maduro (…) Llamamos a convocar a todas las fuerzas sociales y políticas del país a la construcción de un nuevo pacto unitaria y nueva ofensiva democrática en la que, junto al pueblo venezolano y la comunidad internacional, nos movilicemos para lograr la salvación de Venezuela". Maduro intervino el Consejo Nacional Electoral, la institución que controla las elecciones, para poner directores de su confianza. En 2008 sucedió algo similar y las fuerzas políticas tomaron la misma decisión.

La política abstencionista fue alentada por la Casa Blanca. Elliott Abrams, encargado especial en EEUU para el tema Venezuela, aseguró que mientras Nicolás Maduro "siga en el poder y en posición de manipular el resultado, no habrá elecciones libres". “El propósito de la presión contra Maduro es forzarlo a negociar seriamente”. La declaración se produjo después de que finalizó la visita a Venezuela de una delegación enviada por el Reino de Noruega para evaluar las condiciones del país y la posibilidad de reiniciar el proceso de negociación y mejorar las condiciones del proceso electoral previsto para el 6 de diciembre o incluso su posposición (Las Américas, 1/8).

Algunos medios celebraron la unidad de toda la oposición. Pero si bien es cierto que estas agrupaciones forman el arco político opositor en la Asamblea Nacional, su postura no es unánime, incluso en el G4. Primero Justicia, donde reviste el autoproclamado Guaidó, está partido en tres posiciones enfrentadas públicamente. Por su parte, el ex candidato a presidente Henrique Capriles se propone como una “tercera vía”. Afirmó días atrás: “¿Vamos a seguir haciendo política con los pies adónde? Los pies hay que tenerlos en la tierra, usted tenía un plan y el plan fracasó, ¿va a seguir pegándose con el fracaso?, se acabó. (…) Tenemos que salir de la gran contradicción gobierno vs fantasía. ¿Gobernar en internet? ¡Por favor!” (Télam, 2/8).

Otro opositor que hablo, vía Twitter, fue el ex gobernador Henri Falcón, de Avanzada Progresista. "El pueblo venezolano sabe que la cosa no es ni con unos ni con los otros. El extremismo opositor se convirtió en un mal chiste. Es la hora de hacer lo que esos incapaces, de lado y lado, no quieres que hagas, ¡rebélate y vota! Joderlos y cambiarlos es tu decisión". En otro tuit cruzó a los abstencionistas: “El pacto para salvar a Venezuela requiere astucia, inteligencia, acuerdos... La fuerza del voto tumba al gobierno; la abstención lo atornilla.”

Suscribite a Política Obrera