Pilar: el colapso del Hospital Austral

Escribe Juan Arrecegor

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Los medios locales se hicieron eco de la noticia del colapso en la terapia intensiva del mega hospital privado Austral, propiedad del Opus Dei. Esto se debió a qué durante “la semana pasada, el nosocomio llegó a estar con el 100% de las camas de Terapia Intensiva ocupadas y hasta debió rechazar derivaciones de otros centros” (Pilar de Todos, 3/8). Actualmente la ocupación está por encima del 75% y las autoridades del área pronostican una saturación aún peor para la próxima semana como consecuencia de la flexibilización de la cuarentena.

Este nosocomio posee 21 camas de terapia intensiva y ha abierto un anexo, “hospital solidario”, que recibe derivaciones del sistema de salud público con otras 20 camas de las cuáles están ocupadas 13. De ellas, 11 pacientes se encuentran bajo asistencia respiratoria mecánica. Mientras desde el municipio señalan que hay margen de respuesta en el sistema público, desde el sector privado anuncian un colapso próximo. La salud pública no tiene manera de soportar la saturación de las clínicas sin correr la misma suerte.

En el AMBA, un 68% de la población posee algún tipo de prestación de salud, ya sea prepaga, mutual, obra social, etc. Pero estas coberturas en su gran mayoría no cubren los hisopados, aislamientos o traslados relacionados al Covid-19, por lo que, referido al coronavirus, la salud privada estaría presente mayormente en casos graves que requieran internación, justamente dónde se está llegando al límite.

El cierre de clínicas y sanatorios privados es otro factor que aporta al desborde sanitario, como sucedió recientemente en el distrito vecino, Escobar, donde el cierre del Sanatorio Plaza deja a 65 familias en la calle, que resisten el vaciamiento ocupando el edificio. Su cierre priva a la zona del uso de 8 camas de terapia intensiva (https://politicaobrera.com/movimiento-obrero/2216-sanatorio-plaza-ocupacion-contra-el-cierre)

Estos hechos tiran por el suelo la coartada del “amesetamiento” de la curva, principal excusa del gobierno para “dejar todo como está por 15 días” en lugar de volver a una cuarentena más rígida ante las alarmantes cifras diarias.

El municipio del oficialista Achával camina hacia el desborde sanitario sin resistencia alguna por parte del gobierno municipal. Es necesario volcar los recursos de los hipermercados, las grandes fábricas del parque industrial -que nunca pararon- y los hoteles de lujo deshabilitados hace meses hacia la primera línea de batalla contra el virus, todo esto, bajo control de los trabajadores y vecinos, como así también el financiamiento de la salud pública local por parte de los grandes especuladores inmobiliarios que se llenan los bolsillos saturando de barrios privados el distrito sin aportar a la infraestructura sanitaria.

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