La CGT se prepara para entregar paritarias

Escribe Pablo Busch

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El anuncio de la designación de Moroni, el flamante ministro de Trabajo, vino con la novedad de que la CGT se dispone a sacrificar las paritarias, que serían reemplazadas, en principio por el término de seis meses, por un decreto que otorgaría una suma no remunerativa.

Las cifras que se manejan rondan entre los seis mil y diez mil pesos, y se da por descontado que se pagarán en cuotas. La suma fija representa un achatamiento fenomenal del escalafón salarial (para algunos gremios sería un aumento del 20%, mientras para otras no llegaría al 10%). El objetivo, pretenden, tanto desde la UIA como desde la CGT, es "bajar la expectativa inflacionaria". Para eso, sin embargo, el gobierno del FdeT había anunciado un congelamiento de precios, de modo que un aumento salarial que no compensa la inflación pasada es pura ganancia para el capital

Por otro lado, no es un aspecto menor que los aumentos que se han negociado durante la ‘transición han sido, como la suma que se está discutiendo, “no remunerativos”, o sea que eximen a la patronal de los aportes previsionales y sociales. Linda forma de defender el sistema jubilatorio o, mś bien, de hundirlo en un déficit aun mayor.

Vía libre a los despidos

Desde las fuentes del futuro ministro Moroni ya descartaron cualquier tipo de "cepo" a los despidos - se rumoreaba un retorno a la doble indemnización, que no se concretará. (En la mayoría de los cierres y despidos, las patronales ni siquiera cumplen con los deberes indemnizatorios, pagando en cuotas o negociando quitas). El ‘congelamiento’ que acompañaría al pacto social, deja afuera a las cesantías, que funcioan como método de reemplazo por mano de obra más barata, o sea una reducción general de los salarios.

Nuestra perspectiva

Para los compañeron que votaron a F-F, el gobierno debutaría con una gran decepción para ellos. Lejos de ser un motivo para bajar los brazos, estas medidas deben servir para encarar una lucha que pare desde el vamos esta tentativa.

Es necesario empezar a discutir en los lugares de trabajo una política propia para el mundo del trabajo. Necesitamos un salario mínimo equivalente a la Canasta Familiar, un aumento de inmediato por el total de la pérdida salarial del año, el 82 % móvil para los jubilados, la derogación del impuesto a las Ganancias para los trabajadores y el aumento inmediato de todos los planes sociales.

El pacto social que trama AF, la UIA y la CGT ha recibido una respuesta anticiapada de partee de los residentes y concurrentes médicos, que liquidaron una ley ya aporbada de flexibilidad laboral, y las luchas de los ferroviarios del Roca y el Sarmiento, la ocupación en permanencia de Minetti y la lucha en Kimberly Clark luego del desalojo reciente.

El mundo entero, con sus huelgas generales y sus rebeliones, nos está diciendo que la preparación de la lucha es ahora.

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