Danone: persecución y suspensiones contra los activistas

Escribe Bárbara Carrillo

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En medio de la pandemia, la multinacional Danone persigue y hostiga a los trabajadores, con el único objetivo de sacarse de encima a los activistas y combativos y poder llevar adelante una ofensiva laboral sin ninguna oposición.

Desde el comienzo de la cuarentena, Danone nunca paró su producción. Solo la mantuvo al cincuenta por ciento por un mes, mientras la multinacional francesa recibió el ATP. Pero en estas últimas semanas, pareciera que, para Danone no existe pandemia alguna. Solo queda en pie un protocolo deficiente - alcohol en las entradas y medición de temperatura. Las combis se terminaron convirtiendo en otro foco de propagación del virus. En los vestuarios, la empresa llevó adelante una remodelación que terminó empeorando todo, ya que los trabajadores ahora se encuentran más encimados que antes.

La introducción de la polifuncionalidad en la reforma del convenio lácteo le vino como anillo al dedo a la patronal. Cuando en un sector hay varios trabajadores aislados, en lugar de parar la producción y desinfectar, los reemplaza por trabajadores de otro sector, poniéndolos en riesgo por la exposición al virus y obligándolos a realizar tareas que desconocen.

Esta patronal, que nada hizo para garantizar la salud de los trabajadores, hoy utiliza el mismo argumento del gobierno para perseguir: la "responsabilidad individual" ante los contagios. Y terminan señalando al trabajador como el culpable de que el virus se esparza por la fábrica. Pero lo que ocurre, en realidad, es que la producción está colapsando porque la empresa se niega a realizar los aislamientos como corresponde. Es así como terminan generando un caos, en el cual los trabajadores son los únicos perjudicados. La gerencia de Recursos Humanos llama personalmente a los trabajadores a que se presenten a su lugar de trabajo, sin esperar el alta ni verificar que un segundo hisopado dé negativo. Cuando los trabajadores se presentan, son sancionados por "haber puesto en peligro a sus compañeros".

Los activistas, que denuncian todos estos atropellos, son perseguidos y castigados. La patronal utiliza las suspensiones para ensuciar el legajo de quienes levantan su voz ante tamaña injusticia. Busca cualquier excusa para la sanción de un sector que se viene organizando y dando batalla contra la súper explotación de Danone, de manera autoconvocada y exigiendo a la comisión interna que se coloque a la defensa de los trabajadores.

Para superar a una comisión interna dividida entre dos burocracias de distinto color, es necesario que la autoconvocatoria desemboque en una asamblea general de toda la planta, para poder deliberar y votar un plan de lucha por todas las reivindicaciones. Incluyendo un protocolo propio y efectivo, el testeo masivo y aislamiento. Pero también por el salario, en defensa de los puestos de trabajo y contra toda persecución.

¡Abajo las suspensiones! Basta de persecución a los activistas. Hay que parar todo en preservación de la salud y la vida de los trabajadores. Vamos por un congreso de trabajadores.

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