Regreso a las aulas: rechazo generalizado entre la docencia de la Ciudad

Escribe Flor Palombo

Tiempo de lectura: 2 minutos

Los anuncios de los funcionarios porteños de avanzar en un plan de regreso a las aulas generaron, de inmediato, un profundo rechazo en la docencia que responsabiliza al gobierno porteño (y, en parte, también al gobierno nacional) por la decisión criminal de enviar a docentes y estudiantes a las aulas en pleno aumento de contagios y muertes por COVID 19.

Larreta mencionó, en la última conferencia de prensa que compartió con Fernández y Kicillof, que su gobierno estaba evaluando que algunas escuelas se conviertan en “gabinetes tecnológicos” para que, por turnos, niños, niñas y adolescentes pudieran acceder a una computadora e internet. Según el GCBA, hay 5.134 estudiantes sin conectividad, cuando los y las docentes venimos denunciando un número mayor. Cabe recordar que, en 2016, el GCBA fue quien recortó la conectividad en los barrios y, posteriormente, canceló la entrega de computadoras a docentes y todo el primer ciclo del nivel primario. La famosa “continuidad pedagógica” está siendo sostenida por los mismos trabajadores/as de la educación, que hasta han puesto a disposición sus teléfonos celulares para poder comunicarse con las familias.

La bronca docente, entonces, no sólo se expresó en contra de la vuelta a las aulas mientras transitamos esta escandalosa situación epidemiológica, sino también contra un gobierno que ahora pone de excusa un problema de conectividad que nunca intentó resolver para forzar un regreso a las escuelas, presionado por el lobby empresarial.

Pronunciamientos de los sindicatos

Los sindicatos de la Ciudad se manifestaron en rechazo a estos anuncios de Larreta (Ademys y UTE). En Provincia de Buenos Aires, la docencia (y los SUTEBAS Multicolores) también se puso en estado de alarma. El mismo Baradel se ha visto forzado a declarar antes los medios de comunicación, en diferentes ocasiones, que “no están dadas las condiciones para la vuelta a clases”.

Producto de la presión docente, incluso el ministro Trotta salió a ´desmarcarse´. Dijo que "no podemos exponer a nuestros docentes y a nuestros alumnos a clases presenciales" con esta realidad epidemiológica en la Ciudad y que, en cambio, se colaborará con el gobierno porteño en ir a “buscar a los chicos a las casas” (Tiempo Argentino, 15/08), a pesar de haber sido él mismo quien, en el ámbito nacional, promovió un ´acuerdo´ con los gobernadores y los sindicatos para empujar el regreso a las aulas.

CTERA también salió a responder a Larreta. En un comunicado, caracteriza de “inconsulta” la medida del GCBA y dice rechazar “enérgicamente” el planteo de regreso a las aulas, pero nada dice de que el gobierno nacional apañó esta medida. CTERA apoyó de manera inconsulta el acuerdo nacional arriba mencionado, que fijó, entre otras cosas, el paupérrimo “incentivo” de 4.800 pesos en cuatro cuotas y el congelamiento del salario docente, y estipuló una serie condiciones de salubridad e higiene para volver a las aulas que no contemplan, en absoluto, la realidad educativa – por ejemplo, que debe sostenerse una distancia entre alumnos y docentes de 1,5 a 2 metros, cosa imposible en escuelas superpobladas.

Estudiantes y docentes NO volvemos a las aulas

Rechazamos la vuelta a las aulas en la Ciudad y en todo el país hasta tanto no estén garantizadas las condiciones epidemiológicas, sanitarias y de infraestructura.

Por plenarios de delegados en las provincias y asambleas distritales y unificadas en la Ciudad, que deben ser las instancias en las que la docencia discuta y elabore un protocolo de regreso.

Por comités escolares de seguridad e higiene con poder de veto.

Suscribite a Política Obrera