Cien días de acampe minero: “Gustavo Sáenz es un títere de las empresas”

Escribe Violeta Gil

Tiempo de lectura: 5 minutos

Se cumplen 100 días de la heroica lucha de los obreros mineros de Mansfield, con un acampe en la puerta de la empresa. Luchan por su reincorporación. En tres meses dejaron expuesta la coalición política entre el aparato del estado, el poder político la justicia, la patronal y la burocracia sindical para imponer la precariedad y los despidos. Confrontando siguen los obreros en pie de lucha. Dialogamos con Ramiro Frías, su delegado.

¿Cómo empieza la lucha?

Comenzó con un video que hice en Orán en abril, habían pasado 62 días sin cobrar nada desde que nos despidieron. El video se hizo viral. Organizamos la primera marcha el 2 de junio, fuimos a la UOCRA, la semana siguiente vino el acampe.

¿Qué pasó en estos cien días?

Pasaron muchas cosas, entre ellas, lo más triste para los salteños que es que el gobierno se quiere burlar de nosotros, con 90 días de huelga, nos pidieron una tregua, se comprometieron a dar una solución hasta el viernes (4/09), pero nos están tomando el pelo. En cien días hemos perdido familiares, yo he sido papá estando acá. Se terminó la tregua con el gobierno.

¿Qué les dijeron funcionarios y legisladores en este tiempo?

Vimos mucha complicidad de los diputados y de los senadores, los senadores de Güemes y Los Andes tiraron la piedra y escondieron la mano. Muchos trabajadores somos de Orán, ni los diputados, ni el senador se atrevieron a levantar la voz por nosotros, un solo diputado en toda la Cámara levantó la voz por nosotros. La Diputada Nacional, Verónica Caliva, nos trató de irrespetuosos por no aceptar la propuesta que ella y Jorge Guaymás (Sec. Gral CGT Salta) nos habían hecho, proponían un subsidio de 30 mil pesos durante tres meses y una bolsa de trabajo. Nosotros no queremos que nos regalen nada, queremos que nos paguen la diferencia salarial que nos robaron, y que nos devuelvan el trabajo. Ahora queda claro que el gobernador de la provincia en realidad es Facundo Huidobro (Gerente de Mansfield y vicepresidente de la Cámara de Minería), porque Gustavo Sáenz acá es un títere, todos los empresarios lo manejan a su antojo.

¿Cuál es el vínculo de Mansfield con el gobierno provincial?

La empresa está hace 26 años en la provincia, desde entonces viene negreando a los trabajadores, con tercerizadas. Esta empresa es peruana y la empresa que va a explotar el oro es canadiense, nosotros los salteños, no tenemos que permitir este atropello. Huidobro estuvo con todos los gobiernos de la provincia, los que pasaron y los que van a seguir, y si se lo permiten, va a seguir violando todos los derechos de los trabajadores.

¿Y la legislación laboral?

Tuvimos dos audiencias de conciliación, nos recibió Alfredo Batule el secretario, nos dijo que no podía hacer nada. Pedimos la renuncia de Batule, es ilógico que un secretario de trabajo no haga respetar las leyes laborales. Está pintado. En una secretaría de trabajo tendría que haber una persona trabajadora, luchadora, estos son patrones, no les interesan los trabajadores.

¿Cuáles eran las condiciones de trabajo con la contratista?

Teníamos un esquema 21 por 7. Los primeros meses nos pagaban bien. De la noche a la mañana nos dejaron de pagar las horas al 100%, nos descontaban las horas de almuerzo, nos dejaron de pagar los francos. Nosotros trabajábamos a 4 mil metros de altura, a 20 grados bajo cero, pero nunca cobramos zona desfavorable. Una verdadera estafa laboral a los 250 obreros. La patronal hizo todo a espaldas de los trabajadores con la complicidad de Rubén Aguilar, que es Secretario General de la UOCRA, en estos cien días la UOCRA no se apareció ni con una bolsa de pan. La burocracia nos entregó. Ahora nosotros sabemos que Mansfield es Responsable Solidaria porque la empresa contratista que nos despide le prestaba servicios a Mansfield.

¿Cuál fue el papel de los sindicatos?

La CGT y la CTA nos usaron en un plenario, yo intervine para reclamarles que convoquen un paro general, pero ellos solo quisieron chapear con nosotros, no hicieron nada. Acá se han muerto compañeros en el Ingenio Tabacal, los compañeros del Ingenio San Isidro están todos infectados de covid19, los trabajadores de la salud la están pasando muy mal, también los maestros, están todos pidiendo a gritos un paro general y es una vergüenza que no se convoque. ¿Qué te da a entender?, que están de la mano con el gobierno. Nosotros le decimos a todos los sectores de trabajadores que nos hagamos sentir, nos hagamos sentir como lo están haciendo en Orán. Los que estamos al frente de esta lucha somos oranenses.

¿Tuvieron acciones junto a otros trabajadores?

En este tiempo actuamos con los trabajadores del casino, con remiseros, con los artistas callejeros, los que luchan por la vivienda, los manteros, todos ellos son compañeros que entienden que esta es una lucha digna de hacerla y vamos a seguir de pie, luchando por todos los trabajadores salteños porque los sindicatos tienen que estar en manos de los trabajadores. El gobierno quiere desgastarnos para ponernos de ejemplo, para que nadie salga a hacer problemas, por eso vamos a estar acá hasta que lo resolvamos. Esto no se termina acá, volvemos a trabajar y hay que organizarse porque nos van a querer echar en el primer mes.

¿Cómo continúa el acampe en estas condiciones incluso cuando crecen los casos de covid en la ciudad?

Día a día hay obstáculos nuevos, nosotros no estamos preparados, acá no tenemos como higienizarnos bien, en cien días no tenemos baño, tenemos condiciones muy precarias. Mantenemos el acampe con un fondo de huelga, al que llamamos a aportar a todos los trabajadores que están leyendo, cada comunicación, pronunciamiento y aporte, son un gran aliento a nuestra lucha. Si estamos acá es porque nos obliga el gobierno a salir a luchar por nuestro trabajo. A las autoridades ni les importa que estemos en riesgo de contagio. El patrón de Sáenz es Huidobro.

¿Cómo sobrellevas esta lucha lejos de tu familia?

Me parte el corazón, pero si uno no lucha por los derechos de uno y de sus hijos, y de los hijos de los compañeros, nadie lo va a hacer. Esta lucha la vamos a llevar hasta el final, estamos demostrando una gran fuerza, por nuestros compañeros, por nuestras familias, por los seres que no están y por los que han venido. Esta es toda una experiencia nueva y voy a tratar de sacar todas las fuerzas contra el gobierno porque vamos a seguir dando batalla día a día. Para mí, los derechos de los trabajadores son innegociables, la convicción no tiene precio, no voy a entregar la lucha. Y esta no es mi primera lucha, y no va a ser la última, no nos van a venir a llevar por delante, ni a mí ni a mis compañeros.

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