Jornada de lucha nacional de desocupados

Escribe Eva Gutiérrez

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El día de ayer se llevó a cabo una intensa movilización de trabajadores desocupados y precarizados a las distintas dependencias del Ministerio de Desarrollo social a lo largo de todo el país. Con todas las medidas de prevención necesarias, con barbijos y distanciamiento social, la numerosa movilización partió por la mañana desde Plaza Constitución y cortó por completo la avenida 9 de Julio durante varias horas para levantar un pliego de reclamos ante el Estado nacional. El eje de este pliego es un plan de obras públicas para generar trabajo genuino para todos los desocupados, lo que es indisociable del no pago de la deuda externa y la ruptura con el FMI y sus planes de ajuste.

Desde el Polo Obrero Tendencia participamos de la movilización con más de 4000 compañeros en todo el país. A pesar del aumento de los contagios día a día, salieron delegaciones distintos barrios de la provincia de Buenos Aires (incluyendo Moreno, Merlo, Berisso, Berazategui, Lanús, etc.), como así también de las villas de la Capital, que vienen siendo duramente castigadas por contagios masivos. Hicimos una extraordinaria movilización también en el interior: en Tucumán, junto a los trabajadores del citrus, en Santiago del Estero y localidades como La Banda, en Salta, en Mendoza, en Pergamino, etc.

De la movilización también fueron convocantes la OCR, Agrupación Mariano Ferreyra de Mar del Plata, C.P.S. 29 de Mayo, MOT (Movimiento de Organización Territorial), TODU, TODEL, Movimiento 19 de Diciembre, entre otras.

El gobierno extorsiona

El Ministerio, que había intentado desmovilizarnos con la promesa de una reunión, había amenazado en las horas previas con que si el corte se realizaba no seríamos recibidos. Rechazamos la extorsión y redoblamos los esfuerzos por movilizar. La marcha fue contundente, superando nuestras expectativas, y los medios de comunicación cubrieron ampliamente el corte. Voceros y referentes del Polo Obrero Tendencia fueron entrevistados por radios y programas de televisión durante toda la jornada. Ante esta presión, social y mediática, el Ministerio decidió recibir a los representantes de las organizaciones allí presentes. Nos recibió Sebastián Diaz, de la Secretaría de Economía Popular y empleo) y Pablo País (de la Dirección de Área Crítica) quienes pretendieron, a cambio de unas pocas concesiones, hacernos firmar un acuerdo de paz social que nos comprometía a no volver a movilizarnos por nuestros reclamos, como condición para cualquier tipo de acuerdo. Nuevamente, rechazamos la extorsión.

Los representantes del gobierno saben bien lo que están haciendo. Sebastían Díaz pertenece al Movimiento Evita, el cual, antes de integrarse como funcionarios del Ministerio, había firmado la “paz social” con el gobierno de Macri al comienzo de su mandato. Su pacto con el macrismo culminó con las leyes de emergencia social, que votaron juntos en el Congreso. Hoy quieren aplicar la misma estrategia de cooptación y desmovilización que el Estado llevó a cabo con ellos.

Por demás, las concesiones por las cuales pretendían hacernos firmar la paz social eran una completa miseria: no hay ningún plan de obras públicas del Estado con vistas a generar puestos de trabajo genuino y terminar con la desocupación; no hay ningún aumento de los montos de los planes sociales, que hace más de un año están anclados en los miserables $8500, cuando sólo en el día de ayer sufrieron una devaluación de más del 20%; no hay nuevos cupos de subsidios que lleguen a cubrir a los cientos de miles de nuevos desocupados que perdieron sus ingresos con la pandemia, y desde antes. El plan del gobierno, por el contrario, consiste en poner a trabajar a los compañeros que cobran esa miseria (Potenciar Trabajo), bajo la tutela de las organizaciones sociales que se conviertan en entes ejecutores de esas obras. Todo esto, mientras el gobierno está empeñado en pagar los vencimientos de deuda externa y luego de un aumento de sueldo del 40% a las fuerzas represivas. La respuesta de los voceros del Polo Obrero Tendencia describió este cuadro social y económico del país que no tuvo refutación por parte de los funcionarios.

Balance y perspectivas

Finalmente, luego de más de cinco horas de corte, el gobierno dejó de insistir con su extorsión con la firma de la paz social y entregar algunas concesiones de las que estábamos reclamando. Se comprometieron a aumentar entregas de mercadería en un 30% de manera escalonada, a pagar los nuevos ingresos de los planes sociales entre los días 21 y 23 de este mes, y a cumplir con una nueva entrega cupos de subsidio a los desocupados para el mes próximo.

Las concesiones del gobierno son insuficientes y precarias. Levantamos el corte pasadas las cuatro de la tarde, con numerosos compañeros que se quedaros estoicamente hasta el final, luego de que el gobierno apostara al desgaste y la dilación con las negociaciones para quebrarnos y volver a los barrios con las manos vacías o con nuestro compromiso de no volver a protestar. No consiguieron ninguna de las dos cosas.

El Polo Obrero Tendencia volverá a los barrios con estas conquistas, para organizar una mayor cantidad de desocupados y volver a las calles más temprano que tarde por nuestros reclamos de fondo. Nuestra tarea, en adelante, consiste en una fuerte agitación en los barrios denunciando la política oficial y llamando a todas las organizaciones y a todos los desocupados a poner en pie un plan de lucha por el trabajo genuino, contra la conversión del subsidio al desocupado en un trabajo precario y por el repudio al pago de la deuda externa. El gobierno acuerda con los bonistas y el FMI el pago de deuda sobre la base de reducir el gasto social y reformar el sistema previsional. El gobierno “nacional y popular” acepta día a día todos los reclamos de los capitalistas, descargando desocupación y miseria sobre los trabajadores ocupados y desocupados. La crisis de Estado que reveló el conflicto con las fuerzas represivas, que recibieron un importante aumento, puso sobre la mesa que es la hora de que los trabajadores impongamos nuestras reivindicaciones.

¡Discutamos en cada barrio y en cada asamblea cómo ponemos en pie la agenda de los trabajadores ocupados y desocupados!

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