Facundo Castro: nuevos aprietes de la Bonaerense

Escribe Agustina Vaccaroni

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A pocos días del 2 de octubre, fecha prevista para que se conozcan los resultados completos de la autopsia de Facundo, la mano de la bonaerense sigue actuando con amenazas sobre los abogados, familiares y amigos del joven lurense. Esto sucede luego de la asonada policial que obtuvo un 40% de aumento salarial y, aparentemente, también una cuota extra de impunidad.

El abogado de la familia, Peretto, denunció que un patrullero se encontraba estacionado en la puerta de su casa, en modo de vigilancia. Días después, el otro abogado de la querella, Leandro Aparicio, hizo pública una carta documento que le envió el comisario retirado Reynoso, intimándolo a retractarse de las denuncias hechas contra “las policías de la provincia”. Reynoso es el titular de la Asociación Profesional Policial Buenos Aires (Apropoba) que se auto define como una entidad gremial de primer grado, similar a SIPOBA (el sindicato policial de la policía de la provincia, adherido a la CTA), que reclama su personería jurídica aunque ésta ya le ha sido denegada por la Corte. La crisis policial y las hendijas que ha puesto al descubierto este resquebrajamiento parecen querer ser aprovechadas por estos “sindicatos” a los fines de fortalecer sus reclamos.

El hostigamiento que efectivos de la bonaerense ya habían practicado sobre el ex cuñado de Facundo (allanaron su casa sin orden, lo trasladaron a una comisaría y lo apretaron para implicarlo a él y su hermana en el caso), ahora se han sumado nuevos episodios de acoso.

Las declaraciones de la mamá de Facundo, quien testificó por 4 horas, se produjeron en este clima. El hallazgo de una mochila, carnet de conducir y dos celulares en una zona que ya había sido rastrillada en Cerri (encontrados por un pescador) y de un fragmento de un collar encontrado por Yatel, el perro del entrenador Marcos Herrero, en un patrullero de la policía local y el testimonio de un pescador que vio luces en la zona donde apareció el cuerpo son nuevas pruebas que se acumulan contra la bonaerense. Además, se confirmó que un patrullero estuvo detenido 35 minutos en ese mismo área. Las prácticas de hostilización e impunidad siguen presentes en general y en el caso de Facundo en particular. Queda claro que el motín policial también tuvo entre sus reclamos garantizar la impunidad en medio de la lucha por Justicia por Facundo. La lucha de su madre, su familia, sus abogados y de todas las organizaciones populares que se han sumado a la exigencia de castigo a los responsables desnuda todos los días la podredumbre de las fuerzas de seguridad y el Estado que las mantiene.

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