Pueblada contra los femicidios y desapariciones en Palpalá

Escribe Andrea Rúa

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Este lunes miles de vecinos de Palpalá marcharon por las calles de esta ciudad, exigiendo justicia por el crimen de Iara Rueda, una joven de 16 años desaparecida hace varios días y encontrada muerta por la mañana durante un operativo de rastrillaje policial en un descampado del barrio 2 de Abril. La multitud también exigió la aparición con vida de Gabriela Cruz, de 23 años, también desaparecida la semana pasada. Las movilizaciones se extendieron a San Pedro, Libertador, Perico y otras ciudades de Jujuy.

Está verdadera pueblada coronó una intensa movilización y búsqueda por parte de los familiares y vecinos de Iara y Gabriela, que comenzó con rastrillajes durante el fin de semana y la planificación de un corte el acceso a la ciudad por la aparición con vida de ambas jóvenes para el lunes a la mañana. Para desactivar la medida el gobierno mandó a la policía a rastrillar zonas ya recorridas por los vecinos. Allí se dieron con la desgarradora noticia del hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer enterrada y que después se confirmó que se trataba de Iara. Por esto, los familiares y vecinos se dirigieron al ingreso de la ciudad a la autopista provincial, ruta 66, instalando un piquete al que se sumaron rápidamente cientos de personas. El corte fue inmediatamente amenazado por la policía provincial con varios amagues de represión, pero la bronca y la masividad creciente derrotó la intentona evitando el desalojo. Por la tarde, los miles que terminaron concentrando allí, marcharon denunciando la desidia policial y del poder político y judicial al grito de “que se vayan todos, que no quede ni uno sólo”. Al culminar la movilización por la noche, una multitud continuaba en las calles exigiendo justicia ante la Brigada de Investigaciones donde se desplegó un operativo de represión con gases lacrimógenos y balas de goma. Esto atizó la bronca por lo que un sector de la población volvió a cortar la ruta 66 hasta altas horas de la noche.

Jujuy se encuentra conmovido de hace 15 días por el femicidio de la joven abrapampeña Cesia Reynaga, y la posterior desaparición de estas dos jóvenes palpaleñas y de Violeta Ávalos, de 16 años, en la localidad de Abdón Castro Tolay (Barrancas- Cochinoca), de no más de 500 habitantes. En el caso de Cesia, y también bajo la presión de importantes movilizaciones, la justicia tuvo que avanzar en la detención de 3 sospechosos, todos miembros de una familia dueña del multimedio local, militantes y familiares del PJ y el Frente de Todos, es decir del poder político y económico de la pequeña ciudad.

La situación de las mujeres de las clases trabajadoras y explotadas en Jujuy es desesperante, producto de la histórica miseria social a la que somos condenadas y que hoy se ha agravado por las políticas capitalistas bajo la actual pandemia. En el caso de Cesia y de Iara, los familiares y la población señalan la posibilidad del accionar de redes de trata, línea de investigación que tanto la policía como la justicia rechaza.

El impasse de todo el régimen político es fenomenal ante la creciente reacción popular. Pero también lo es el impasse del movimiento de mujeres, mayoritariamente dirigido por organizaciones tributarias del Frente de Todos y el PCR, que de hace tiempo abandonaron cualquier tipo de acción de lucha en nombre de que hoy habría un gobierno nacional aliado de las mujeres. Para el 28 de setiembre, día de acción global por el aborto legal, seguro y gratuito, y que coincidió con la pueblada por Iara y Gabriela, estas organizaciones feministas planeaban hacer solamente acciones virtuales, escindiendo esta fecha de lucha del agravado cuadro general de violencia sobre la mujer y de estos casos concretos de femicidios y desapariciones de jóvenes jujeñas. Cuando se dio a conocer el femicidio de Cesia no quisieron movilizar hacia la casa de Gobierno de la capital. La tenacidad de los familiares de Iara y Gabriela y del conjunto del pueblo de Palpalá las obligó a retomar las calles. La pueblada palpaleña ha puesto a todo el régimen político en el banquillo de los acusados con su reclamo de que se vayan todos, lo que choca abiertamente con los intentos faccionales de sectores del feminismo, que intentan montarse en estos casos para buscar la defección del funcionariado puesto a dedo por Morales en estériles organismos estatales “de la mujer” y presentarse como su recambio. Durante la semana se realizarán marchas autoconvocadas en diferentes puntos de la provincia demostrando la fuerza y la movilización de toda una población cansada de la corrupción, la desidia y la responsabilidad de un estado en absoluta descomposición.

Es necesario reforzar la movilización obrera y popular por justicia por Iara y por Cesia, por la aparición con vida de Gabriela y Violeta y por el fin de todo tipo de violencia sobre las mujeres jujeñas, bajo la perspectiva abierta por los familiares de Iara, Gabriela, pero también de Cesia, y la población trabajadora que acompaña su lucha.

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