Rosario: victoria de la Coordinadora de Trabajadores de la Cultura

Escribe Aixa L

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Durante 14 días artesanos y artistas de diversos sectores han sostenido un acampe frente a Gobernación, luego de meses de movilizaciones, callejerazos, en donde se han colocado la exigencia de subsidios, tarjetas alimentarias, poder trabajar y el cese de la represión. Los trabajadores de la cultura de Rosario arrastraban meses sin tener algún ingreso en medio de la cuarentena.

El acampe fue levantado luego de obtener una primera victoria. Los compañeros le arrancaron al municipio de Rosario, luego de meses de ninguneo de la gestión de Javkin, un subsidio de 5.000 pesos para 66 trabajadores. Artesanos y artistas han hecho un proceso muy valioso. Las pequeñas movilizaciones sectorizadas fueron en un ascenso de concurrencia. No fue solo una cuestión numérica, sino que diferentes sectores de la cultura fueron empalmando entre sí, en instancias de asamblea y movilización. Quienes se encontraban golpeados por una misma situación fueron tejiendo lazos al calor de la lucha por sus demandas. Este proceso de deliberación y acción de conjunto ha llegado a la conformación de una Coordinadora de Trabajadores de la Cultura de Rosario (CTCR). Artesanos, músicos, artistas callejeros, técnicos confluyeron en una serie de demandas que unifico el movimiento por más de 5 meses.

Desde las movilizaciones iniciales, hemos sufrido ninguneos, ausencia de respuestas, represión y detención de compañeros. Las reuniones entre funcionarios y delegados de los artesanos y artistas no llevaban a nada. Municipalidad y provincia han intentado dejar al sector de cultura en un “arréglense como puedan porque el dinero no está”. La victoria de los trabajadores significa el retroceso de los Javkin y Perotti.

En los días de acampe latió la firmeza de los artesanos y artistas frente a las ofertas miserables que hacía la Secretaria de Cultura, con el objetivo de que el acampe fuera levantado lo antes posible. Los intentos de la municipalidad no tuvieron efecto; hasta no obtener una oferta aceptable, la plaza no fue abandonada. El levantamiento del acampe fue resuelto después de acordar la implementación de subsidios, el refuerzo de alimentos otorgados por la provincia y una mesa de diálogo quincenal entre gobierno y coordinadora. Las alarmas siguen encendidas entre artesanos y artistas; en primer lugar, porque están decididos a volver a tomar medidas de lucha en el caso de cualquier incumplimiento y, segundo, porque en los planteos que se fueron armando en asambleas -acampe de por medio- apareció el objetivo de ir a una mayor conquista entendiendo que el monto del subsidio esta lejos de cubrir las necesidades de cualquier persona y mucho menos de una familia, además de que no ha cubierto a la totalidad de los empadronados.

En los últimos comunicados de la CTCR se hace un llamamiento a asambleas en todos los frentes de trabajo sumando a más ferias y colectivos. Esta victoria parcial es también reivindicable por sus métodos: la formación de coordinadoras de trabajadores precarizados en una ciudad con record en desocupación y trabajo no registrado y precario estuvo y está a la orden del día. Los trabajadores gastronómicos, telemarketers, cadetes, y otros sectores golpeados por la crisis y la precarización deben tomar nota de esta conquista.

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