La represión en la juventud, un hecho en el capitalismo

Escribe Emiliano Iché

Tiempo de lectura: 3 minutos

Desde el surgimiento de la propiedad privada y la creación del Estado, tienen lugar en la sociedad las fuerzas represivas, que en el sistema capitalista cumplen un rol fundamental: defender contra viento y marea los intereses de los capitalistas.

Las fuerzas de seguridad han sido autoras materiales de diversos casos de gatillo fácil, persecución, hostigamiento o la liberación de zonas para el narcotráfico o Patotas sindicales. A diez años del asesinato de Mariano Ferreyra en manos de una patota de la burocracia sindical la cuestión de la represión a la juventud y a los trabajadores está más vigente que nunca.

De 1976 a la actualidad: la continuidad de los métodos represivos

En el año 1.976 tuvo lugar el último golpe militar en nuestro país. La dictadura llevó adelante una persecución a militantes y activistas que dejó un saldo de 30000 desaparecidos.

Por testimonios de desaparecidos que lograron ser liberados, conocemos narraciones de las torturas que se llevaban a cabo y la violación sistemática de los derechos humanos.

Un hecho fundamental que hay que decir, es que el proceso por el cual se dio el golpe cívico militar fue orquestado por la burguesía, y para esto es necesario hacer un análisis histórico de los algunos hechos.

En 1.969 tiene lugar “El Cordobazo”, que abrió una nueva etapa en la lucha de la clase obrera por sus reivindicaciones, y estas luchas tenían una profundidad temible para la burguesía, pues la consigna central que se levantaba era: “luche luche luche, no deje de luchar, por un gobierno obrero, obrero y popular”. Es en este momento que la burguesía entiende al peronismo cómo un último recurso para evitar el ascenso de los trabajadores y orquesta el famoso retorno de Perón.

El gobierno peronista, abrió la puerta del terrorismo de estado luego continuado por la dictadura, con la creación por parte de Perón y López Rega de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), con el objetivo de perseguir y asesinar activistas obreros y militantes de izquierda e incluso de la izquierda peronista. Fueron asesinados por la triple A los militantes de Política Obrera Fischer y Bufano, entre tantos otros.

El “Rodrigazo”, fue un gigantesco ajuste de precios contra el bolsillo popular fue enfrentado con una enorme huelga general que dio como resultado importantes conquistas obreras, pero no terminó de abrir paso a un gobierno de trabajadores, dando paso a la cuenta regresiva de la reacción golpista.

La burguesía y sus partidos políticos, tales como el peronismo o la Unión Cívica Radical, etc., fueron cómplices del golpe.

Los métodos represivos de la dictadura siguen vigentes hoy en día. Vemos cómo sigue teniendo lugar la persecución a los trabajadores que se organizan y luchan, cómo la represión tiene un hilo en todos los gobiernos “democráticos” que tuvieron lugar en la Argentina, la continuidad del gatillo facil, la constancia del abuso de poder en las comisarías, la obligación a la juventud más empobrecida de robar para la policía (cómo en el caso de Luciano Arruga), entre otras cosas.

La situación represiva en nuestro país ha ido en aumento cada año, en Argentina, según CORREPI, durante los años macristas hubo 1.833 personas asesinadas, y durante los años del kirchnerismo 3.091 personas asesinadas, de las cuales 3.071 fueron casos de gatillo fácil.

En la pasada edición de este texto, di una cronología del caso de Facundo Castro, pero el caso de este joven ha sido replicado muchísimas veces en los años de “democracia”, vemos cómo han sido asesinados por las fuerzas represivas Brandon Romero, Luciano Arruga, Maximiliano Kosteki, Darío Santillán, entre otros.

Un caso muy particular, del que en pocos días se cumplen 10 años, se dio con Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero, que fue asesinado de un disparo por Cristian Favale, un integrante de una patota de la burocracia sindical que respondía al empresario-sindicalista José Pedraza, aliado político del gobierno kirchnerista. El crimen tuvo lugar debido a que la zona fue liberada por la policía. Desde el día uno, el gobierno kirchnerista buscó impunidad para los asesinos y el encubrimiento de las responsabilidades políticas. Finalmente, Pedraza fue preso como resultado de una enorme lucha popular que conmovió al país.

La organización estudiantil: una necesidad

Frente a la represión a la juventud y la decadencia del sistema educativo, debemos encontrar cómo horizonte una organización propia de los estudiantes, independiente del Estado.

Nosotros, cómo estudiantes, nos enfrentaremos a una lucha feroz por nuestra educación y contra el asesinato de cientos de jóvenes en manos de las fuerzas represivas. Debemos tener en cuenta que hoy el capitalismo se ha vuelto incompatible con la educación, con la salud y con la vida, es por ello que debemos luchar por un gobierno que no responda a los intereses capitalistas, sino a los de la mayoría del pueblo que vive de su trabajo.

Nota del autor: Comparto la nota que salió en la revista mensual del Centro de Estudiantes del Colegio Illia, de Mar del Plata

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