Abajo la represión a los municipales de Córdoba

Escribe Ángel Villa

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La masiva manifestación de empleados municipales del viernes 30 fue salvajemente reprimida por la policía de la provincia. El intendente Martin Llaryora pretende, a fuerza de represión policial, imponer una paritaria miserable, de menos del 20%, en negro y en cuotas, cuando las proyecciones indican una inflación superior al 40%.

Desde diferentes reparticiones los trabajadores se movilizaron hacia el palacio municipal. La policía intentó evitar su avance con balas de goma y gases lacrimógenos. Hay cinco compañeros detenidos y una compañera con serias lesiones en un ojo. Los trabajadores respondieron a la represión policial a los piedrazos, dando cuentas de su hartazgo y la poca disposición a aceptar a fuerza de palos la miseria que les propone la intendencia.

Las paritarias suman presión

La sostenida y aguerrida lucha de los municipales es la punta del iceberg de una profunda bronca entre los trabajadores de todos los gremios. La oferta a los municipales está en línea con la efectuada a los empleados públicos provinciales, del 25%. Con las ofertas del gobierno provincial y el municipio, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores públicos cordobeses será enorme. La perspectiva de una aceleración de la inflación (liberación del precio de los servicios, aumentos del transporte público) plantea una agudización de las luchas obreras en defensa del salario. El intento represivo del intendente Llaryora expresa más su debilidad que cualquier otra cosa. La otra pata del ajuste, la burocracia sindical, hace malabares para evitar una confluencia de los reclamos obreros, a expensas de una enorme erosión política. El crecimiento, embrionario por el momento, de las autoconvocatorias al estilo de los choferes de la UTA -que pusieron contra las cuerdas a la dirección del sindicato provincial- completan un escenario extraordinario.

Los trabajadores de la provincia debemos desarrollar un debate sobre las perspectivas que se abren en el próximo periodo. Las autoconvocatorias de los choferes, de los docentes universitarios, de los trabajadores de la salud, de los trabajadores precarizados de las aplicaciones, de las asambleas ambientales, entre otros, marcan un rumbo frente al co-gobierno del ajuste entre la burocracia y el Estado. La perspectiva de coordinar las acciones debe estar guiada por la preparación de una huelga general en la provincia para imponer todas nuestras reivindicaciones.

• Aumento del 40 %. Ajuste por inflación.

• Salario igual al costo de la canasta familiar.

• Abajo la represión. Libertad ya a los compañeros detenidos.

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