El gran bonete de las PASO

Escribe Lucas Benvenuto

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La iniciativa que tuvo origen en Olivos de proceder con la eliminación de las PASO que deberían realizarse en 2021, ya encontró el acuerdo de una mayoría de los gobernadores. Bajo el argumento de evitar un alto costo que se desprendería de la organización de una elección “en un cuadro incierto en el desarrollo de la pandemia” (sic), parece haber recibido un sello definitivo la pretensión del gobierno de saltarse las elecciones de medio término. El ahorro de dinero que significarían las PASO son monedas frente al pago de la deuda externa.

En definitiva, el gobierno teme que le ocurra al FdT lo que le ocurrió a JxC, cuando la primarias de agosto de 2019 dejaron en claro que perdería por amplio margen las generales. Por esta misma razón, Larreta y la ex gobernadora Vidal están en contra y dicen que lo harán valer en las legislaturas porteña y bonaerense, respectivamente, donde son mayoría, en lo que hace a las elecciones locales. Son suficientes estos dos distritos para diseñar un resultado electoral anticipado respecto a octubre. El pejota-kirchnerismo tiene la opción de adherir a lo que sostienen sus rivales y correr el riesgo de dividirse en elecciones primarias, o insistir en lo suyo y descubrir en octubre que una parte del pejotismo los “acompañó”. La crisis de régimen político y el impasse del gobierno no lo resolverá un “gambito de dama”.

El bloque de Lavagna condicionó la eliminación de las Paso a que la elección general tenga lugar por medio de boletas únicas en papel, de manera que el elector pueda marcar a los candidatos de su preferencia e incluso combinar los de partidos diferentes. Es una alternativa más democrática que la presente, pero sigue omitiendo lo esencial, que es la injerencia del estado y del poder judicial en la determinación de las formas de organización de los partidos y en los métodos de su acción. Que es precisamente lo que se pone de manifiesto ahora con propuestas de cambio que atienden a especulaciones o intereses políticos determinados.

Rechazamos las manipulaciones político-estatales en lo que hace a la expresión de la voluntad popular. Defendemos el derecho a elegir a los representantes del pueblo y el derecho a revocarlos por medio del voto. Rechazamos cualquier clase de estatutos de partido que no sean aquellos que determinen sus afiliados, y el derecho a la participación electoral sin restricciones. Nos oponemos al monopolio del derecho a la expresión política por parte de los medios de comunicación, que se encuentran en manos del capital. Luchamos por un gobierno de trabajadores que derive su poder de asambleas obreras y consejos obreros permanentes y revocables, para desarrollar la transición histórica de la explotación capitalista y la miseria social, al socialismo.

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