Los test tirados: la política genocida del gobierno Bolsonaro

Escribe Boletim Classista (Brasil)

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En otra muestra de desprecio genocida por la población brasileña, el gobierno de Jair Bolsonaro mantiene sin uso y con fecha de vencimiento cercana a su expiración 6,8 millones de pruebas para el diagnóstico de COVID-19. Todas estas pruebas, que podrían haber evitado que Brasil llegara a más de 170 mil muertos, están almacenados en un galpón del gobierno federal en Guarulhos.

La denuncia fue presentada por el diario O Estado de Sao Paulo. Según el informe, el número de tests almacenados, que vencen en diciembre y enero, es mucho mayor que los 5 millones utilizados por el SUS en 9 meses de pandemia. El periódico también informa que estos test desperdiciados equivalen a 290 millones de reales.

Las pruebas a punto de vencer son la RT-PCR, la más eficaces en testeos, que consisten en colectar secreción en la nariz y la garganta por medio de un cotonete. En laboratorios privados cuestan R $ 290 a R $ 400. De un lado, el Ministerio de Salud afirma que es apenas responsable por la comprar de los tests, y que la transferencia quedaría en manos de los gobernadores e intendentes. Por otro lado, los gestores afirman que el gobierno entregó kits de tests incompletos. Este juego de acusaciones solo demuestra que ninguna acción para resolver la situación fue tomada.

Los datos sobre fecha de caducidad, de conocimiento del Ministerio de Salud, indican que el 96% de los 7.15 millones de exámenes varados vencen en diciembre y enero. El resto hasta marzo. El ministro de la cartera, Eduardo Pazuello, dijo que le pidió al fabricante que realizara una evaluación de los productos en un intento de extender su validez.

El Consejo de Secretarios Municipales de Salud (Conasems) y el Consejo Nacional de Secretarios de Salúd (Conass), afirman que el ministerio no entregó todos los kits de test de Covid-19 y máquinas para automatizar el análisis de las muestras que habían prometido. Según una nota de Conass, "El contrato que permitia el suministro de insumos y equipos necesarios para automatizar y agilizar la primera fase del procesamiento de las muestras fue cancelado por el Ministerio de Salud ”.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) se limitó a decirle a la prensa que entregar tests vencidos es una infracción sanitaria, mientras que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) declaró que está realizando un estudio para verificar la estabilidad de utilización de los tests, que podrán ser distribuidos de acuerdo a las demandas de los estados.

La Cámara Brasileña de Diagnóstico de Laboratorio (CBDL) divulgó una encuesta que señala que hay al menos 15 millones de tests Covid-19 cerca del vencimiento en Brasil. Entre estos se encuentran los 6,8 millones teats tipo PCR que se encuentran en el almacén del Ministerio en Guarulhos. Considerado "estándar de oro" para diagnóstico de la enfermedad, estos últimos representan 60% de los exámenes con fecha de vencimiento próxima, según CBDL. El resto corresponde a pruebas de anticuerpos y pruebas de laboratorio de serología.

La negligencia es la política del gobierno de Bolsonaro en el tratamiento dado para combatir la pandemia. La falta de pruebas ampliamente denunciada empeora con el descubrimiento de esta negligencia con los fondos de salud pública y con la salud de la población. El pais está frente a un agravamiento de la situación, que nunca estuvo bajo control, con el número de muertes en aumento y el colapso hospitalario se convierte nuevamente en una amenaza. Se trata de una política genocida utilizada como una oportunidad para que el gobierno implemente ataques a los trabajadores.

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