Autoconvocatorias y lucha de los obreros de Maestranza

Escribe Maxi S. Cortés

Tiempo de lectura: 3 minutos

El martes pasado 15 de diciembre se firmó la paritaria de los trabajadores de Maestranza, pero un día antes, el lunes, varias empresas ya estaban depositando adelantos de 5.000 pesos a cuenta. El apuro de las patronales por anticipar el pago responde a que el sector es una caldera.

Los autoconvocados dan pelea

El mismo día que murió Maradona, un movimiento de trabajadores de maestranza autoconvocados vía WhatsApp y Facebook se movilizaba sin más nada que perder a la puerta de su sindicato para pedir explicaciones por la situación de emergencia salarial que afecta al sector. Los compañeros levantaban un reclamo concreto: 28% de aumento y un bono de fin de año de 20.000 pesos.

Una patota de la burocracia atacó y logró dispersar a los trabajadores, dejando a un joven trabajador hospitalizado por una herida de arma blanca. Sin embargo, el gremio se apresuró al día siguiente a anunciar el acuerdo y el aumento firmado. Los trabajadores se movilizaron una vez más el sábado 5 de diciembre, esta vez al Ministerio de Trabajo, donde constataron que el acuerdo todavía no había pasado de la mesa de entrada. Se hizo efectivo recién diez días después, pero las patronales se anticiparon para desactivar el movimiento.

Qué dice el acuerdo

El acuerdo firmado por el gremio de maestranza es presentado como aumento de un 20% en cuatro cuotas – de enero a abril. Pero el incremento no irá al básico sino a los ítem de presentismo y viáticos. De esta manera, el básico de maestranza quedará congelado en 25 mil pesos y se agravarán las penurias de los trabajadores, ya que el trabajador está condenado a concurrir enfermo a su lugar de trabajo. En este punto, el acuerdo revela el maltrato laboral de las patronales tercerizadoras que es moneda corriente en el sector.

Trabajadores de maestranza en tiempos de Pandemia

Durante la pandemia el servicio de maestranza no sólo no recibió ningún bono, a pesar de no haber dejado de trabajar jamás. Durante meses, cuando la circulación era más restringida por la cuarentena, muchos de los compañeros tuvieron que acudir a sus puestos sin los permisos que debían entregar sus patronales, obligándolos a sortear, bajo su propio riesgo, las postas de seguridad y el control policial.

Los trabajadores no recibieron instrucción en protocolos para que se cuiden a sí mismos y a sus familias, ni tampoco insumos de bioseguridad. En hospitales y distintos servicios de salud, en infinidad de ocasiones, han sido los propios trabajadores de la salud los que proveyeron al personal de maestranza de insumos y cuidados. Definitivamente, ha sido el personal de maestranza como así también el de seguridad privada -dos sectores tercerizados y ultra precarizados- el eslabón más débil de la cadena de los contagios laborales en dependencias estatales, hospitales, fábricas y comercios, tanto en materia de seguridad sanitaria como de salarios.

La lucha por el salario y la tercerización

Los empleados de maestranza no solo perciben un salario que se inscribe en el orden de los más bajos del mercado laboral; desarrollan jornadas infinitas, en muchos casos, de 12 a hasta 14 horas. Los gremios estatales y privados y las centrales obreras, no colocan ninguna objeción al respecto, siendo cómplices del régimen de tercerización que empobrece a millones de trabajadores. El testimonio más desgarrador de esta lucha fue el asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferrereya a manos de una patota de la Unión Ferroviaria, cuando acompañaba el reclamo de pase a planta de los tercerizados del Roca. En el juicio se demostró que la dirección de la UF participaba directamente del negocio de la tercerización. La tercerización es un fraude laboral y económico en beneficio del gran capital. El sindicato de Maestranza que ha firmado este acuerdo representa a 60.000 trabajadores en todo el país y está dirigido por una burocracia de antecedentes criminales.

La lucha de los autoconvocados de maestranza se inscribe en la tendencia general de auto convocatorias en todo el país. La situación de la clase obrera argentina es insoportable. Se abren paso tendencias a la huelga general. Los métodos y las experiencias se repiten y se diseminan sin fronteras por todo el país a gran velocidad.

¡Viva la lucha de los trabajadores de maestranza! ¡Abajo la explotación patronal! ¡Abajo la tercerización! ¡Fuera la burocracia sindical de nuestros gremios!

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