Guernica: las mujeres nos organizamos

Escribe Bárbara Carrillo

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En Guernica comenzamos una serie de charlas sobre la cuestión de la mujer dirigida a las compañeras de la Tendencia del Polo Obrero. La primera actividad fue en el barrio Las Lomas, donde participaron alrededor de cincuenta compañeras.

La elección de Las Lomas para arrancar con este ciclo no fue al azar. Este barrio, hace una semana atrás, se organizó para apoyar a una compañera que venía sufriendo violencia de parte de su ex pareja. Como ocurre en todos los casos, era ignorada a la hora de hacer la denuncia. Por esta razón, las mujeres del barrio se dirigieron a la Comisaría de la Mujer con nuestra compañera. Allí, luego de que los funcionarios de la comisaría salieran raudamente a dar excusas, como por arte de magia, apareció la perimetral que nuestra compañera había solicitado hacía ya una semana. Sabemos muy bien que estas medidas son violadas todo el tiempo por los violentos y que terminan siendo papel mojado. Pero, aún así, estas medidas cosméticas muchas veces terminan siendo la única esperanza para las mujeres que viven amenazadas. Por ello, nuestra compañera solicitó un botón antipánico en la comisaría. Pero en ese momento nos enteramos que este botón no funciona en el distrito, ya que "no llega la señal". En definitiva, no brindaron ninguna solución certera en defensa de la vida de la compañera y de su pequeño hijo.

Volviendo a la charla, y después de haber pasado por esta experiencia, sacamos la conclusión de la responsabilidad del Estado frente a la violencia que sufren las trabajadoras en las barriadas. Y que la única salida que tenemos es la organización autónoma, sin ninguna expectativa en ese mismo Estado que nos condena a la violencia en nuestros hogares, porque sin trabajo, no existe la posibilidad de conseguir una vivienda ni de darle de comer a nuestros hijos.

También se tocó el tema de la violencia en las organizaciones sociales que hoy se encuentran alineadas con el gobierno y que garantizan la ‘paz social’. Vimos cómo los delegados devenidos a capataces (sin distinción de género) obligan a las mujeres a trabajar arriesgando su salud. Una compañera que proviene de otra organización contó cómo la hacían levantar bolsas de cemento hasta que se fisuró una mano. Y lastimada y todo como estaba, la obligaban a seguir trabajando y presentarse a las movilizaciones para no ser multada. Las bases de todas las organizaciones sociales están conformadas en su mayoría por mujeres. Y esta violencia que ejercen contra ellas, sobre todo si son migrantes, es un punto importantísimo en la rebelión que se viene dando en esas mismas bases contra los métodos punteriles y patoteros.

Finalizando la charla, abordamos el punto del derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Algo que debatimos muy pedagógicamente pero sin miedo. Ligando este derecho a otro fundamental como es el derecho a la maternidad. Las convocamos a participar de la jornada que realizaremos el 29 de diciembre, día de la votación en el Senado. Pero más allá de la convocatoria, lo que nos interesa es abrir el debate con ellas para ganarlas a la conciencia de que tenemos que defender la vida de cada mujer que termina muriendo en la clandestinidad o con consecuencias irreversibles sobre su cuerpo. No podemos dejar de dar ese debate, porque de lo contrario, dejaríamos a nuestras compañeras en las manos de las iglesias oscurantistas, defensoras del aborto clandestino.

Esta charla fue un paso adelante en la organización de la mujer trabajadora en las barriadas. Seguiremos en todos los barrios del distrito que hace menos de dos meses fue el protagonista de la gran lucha por la tierra y la vivienda, en donde, una vez más, las mujeres fueron parte de la primera línea.

Basta de violencia contra las mujeres. Ni Una Menos. Por el derecho al aborto legal seguro y gratuito, sin ´objeción de conciencia´. Por la organización socialista de la mujer trabajadora.

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