Aceiteros, recibidores, portuarios: por una huelga de todo el Cordón para ganar una lucha estratégica

Escribe Juan Ferro

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Sin lugar a dudas, la huelga aceitera se ha transformado en una pulseada decisiva entre la clase obrera, de un lado, y la patronal más poderosa de Argentina, el complejo sojero industrial, por el otro. Es una confrontación acerca del destino mismo del ‘ajuste’ que impulsan el gobierno y el FMI, y un punto de inflexión a favor o en contra del conjunto de la clase obrera. Las burocracias sindicales oficialista, tanto la CGT como el grupo Moyano, le han dado soberanamente la espalda, en el afán de asegurar el ‘éxito’ del gobierno a expensas de los trabajadores. Por estas razones, la victoria de la huelga (que los últimos comunicados de los sindicatos del aceite califican como “indefinida”) depende de una movilización que atraiga a la lucha a nuevas franjas de la clase obrera. Las últimas ‘ofertas’ de la patronal, plagadas de aumentos dilatados en cuotas y carácter no remunerativo, se encuentra a distancia sideral de las reivindicaciones planteadas por los sindicatos. Concretamente, un salario básico, igual al costo de la canasta familiar integral, de 90 mil pesos.

El martes 22, la totalidad de los gremios de los puertos, organizados en la Intersindical Marítima Portuaria del Cordón Industrial de Rosario, inició una huelga de 36 horas, desde las 6 de la mañana. Con un pliego de reivindicaciones propio, se incorpora a la coordinación de la lucha. Los once sindicatos mantienen parada la actividad portuaria; más de un centenar de barcos cargados de granos para procesar se amontonan en el puerto. Es necesario que lance la huelga indefinida. La huelga crece y se suman los piquetes.

Las cámaras patronales intentan tirar lastre. Ahora reconocen a medias que correspondía un aumento de salarios al vencimiento de la cláusula de revisión en la paritaria anterior. De cualquier modo, la propuesta salarial que ahora formulan está por debajo tanto del reclamo de los aceiteros de la Federación como de los del SOEA de San Lorenzo. Proponen una cláusula de revisión del 10% (4% en noviembre y 6% en diciembre), en calidad de suma fija no remunerativa; pasaría al básico recién a partir de enero 2021. .

La cuestión nodal es un salario básico equivalente a una canasta familiar, que era, al 31 de agosto, de $81.670 pesos, y hoy supera los 90 mil. El básico que está cobrando es de $68.678. Las patronales, que incumplen lo convenido en la paritaria anterior, pretenden resolver dos paritarias juntas con una propuesta del 25% de aumento en tres tramos hasta julio (13% enero, 6% abril y 6% julio), con un sistema de salarios básicos diferidos.

La Cámara de la Industria Aceitera incluye, en la propuesta, un bono anual y un bono por la pandemia, por única vez, no remunerativo, de $60.000 en cuotas mensuales, algo que está por detrás de lo que ya paga la exportadora Cofco desde marzo como bono pandemia.

Las patronales han buscado aprovechar las cercanías de las Fiestas para extorsionar a los sindicatos y a los trabajadores, con el no pago de los días de huelga, que ahora se suma como otra reivindicación central de esta lucha.

El conflicto ha dejado expuesto de qué lado se encuentra el gobierno ‘nacional y popular’. El ministerio de Trabajo ha homologado, en un ciento por ciento de casos, los pagos en cuotas y las cláusulas no remunerativas que eximen a las patronales de la contribuciones previsionales y de salud – mientras se llena la boca con el déficit del sistema jubilatorio, y en medio de la mayor crisis sanitaria que se conozca. Las grandes cerealeras han ganado más con el aumento del 70% del precio de la soja que con cualquier devaluación, y han impuesto un diferencial a favor de ellas entre las retenciones a la materia prima y el producto elaborado que exportan.

Repetimos: es una lucha estratégica, porque opone la revalorización del salario a la política del gobierno y las patronales, que han producido una devaluación gigantesca de la fuerza de trabajo, por medio de la pandemia. Las mismas patronales del FdT admiten en público que el salario en dólares es el más bajo de la historia.

Llamamos a extender los piquetes en la semana de fin de año y a organizar una huelga general de todo el Cordón, resuelta en asambleas, plenarios y congresos de los sindicatos del Departamento de San Lorenzo.

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