Salta: masiva vigilia por el aborto legal

Escribe Gabriela Jorge

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Bajo un calor infernal y amenazas de lluvia, en Salta , un gran número de mujeres, muchas de ellas junto a sus familias, se hizo presente en la Plaza de la Legislatura que supo ser el escenario de las jornadas de lucha por el aborto y que, sin dudas, lo será también en la batalla que viene.

La jornada fue preparada por medio asambleas. La vigilia contó con una radio abierta de periodistas salteñas, feriantes y una excelente grilla de artistas. A las 18, como se ha vuelto una constante, se preparó una movilización por las calles de Salta, la cual sorteó los cerrojos y vallas de la Policía Provincial y logró llegar a Plaza 9 de Julio y a la Catedral. Quizás lo que intentaban ocultar con ese vallado es que la jornada "verde" triplicaba a la convocatoria del arzobispo Cargnello y ganaba adhesión de vastos sectores de la población.

La vigilia y el debate sostuvo en vilo a las cientos y cientos de compañeras movilizadas hasta pasadas las 4 de la madrugada, cuando finalmente se arrancó la ley. Muchas sabían que la acción directa era el mejor mecanismo para quebrar las maniobras y las dilaciones de un parlamento que se sabe hostil.

De tres senadores salteños, dos votaron a favor. El cambio de último momento fue el voto de Leavy, con un discurso timorato, lleno de justificativos, aunque para ninguna pasó el sapo de un "celeste" devenido en "feminista".

Leavy, al igual que el senador Romero, forman parte de un régimen postrado al oscurantismo, responsable de reventar las condiciones de vida de los trabajadores salteños; son sostenes de la oligarquía salteña y terratenientes que expulsan a los originarios de sus tierras y dejan un tendal de niños muertos por desnutrición. Es ese mismo régimen que sostiene a la par una maternidad forzada en niñas. Cada dos días, una niña de entre 10 a 14 es obligada a parir.

Algo que tenemos grabado a fuego las trabajadoras y mujeres de esta provincia, fue la enorme lucha, en 2018, que hizo retroceder a Urtubey de su restrictivo protocolo para la aplicación del aborto no punible. Esa tradición combativa estuvo presente en la movilización de ayer.

Desde hace unos días atrás, cuando el gerente del Hospital Materno Infantil, uno de los hospitales centrales de la provincia, dio a conocer que el 95% de profesionales se declaraba como objetor de conciencia, cifra que llega al 100% en otros hospitales, sabemos que la batalla sigue para arrancar la práctica legal del aborto en el hospital, combatir la injerencia clerical en la salud y también para enfrentar el vaciamiento hospitalario.

Ahora reforzadas tras haber impuesto la ley, seguiremos desarrollando las batallas por venir, organizadas en asambleas, llevando esta batalla a los lugares de trabajo, de estudio y las barriadas. En pie de lucha y en una batalla consciente contra el Estado y sus personeros.

Foto: Juan Leandro Herrera

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