Chile: profesores y familias por el no inicio

Escribe Javiera y El Be

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La política de vacunación masiva que lleva a cabo el gobierno chileno para sortear la enorme crisis sanitaria en la que ha caído el país no le ha conquistado a Piñera un atajo para su “vuelta a la normalidad”. Es que el intento del gobierno de volver a las clases presenciales el 1 de marzo, fijado por el Ministerio de Educación el 19 de Noviembre pasado, se encontró con la resistencia del conjunto de la comunidad educativa. Aunque el lunes pasado el gobierno comenzó la vacunación al personal docente, la realidad es que la inmunidad está lejos de haberse alcanzado en un país que lleva récrods de contagios y fallecidos en América Latina.

El inicio de clases de Piñera tiene, en apariencia, un carácter voluntario para las familias a cargo de estudiantes primarios y secundarios; sin embargo, aquellos estudiantes que no inicien a tiempo podrán perder el año. En este cuadro, organizaciones gremiales y de madres y padres chilenos de todo el país han llamado a no iniciar las clases este 1 de marzo, como pretende hacer el gobierno de Piñera y su ministro de educación.

Madres y padres contra la presencialidad

El Ministerio de Educación solicitó a los 9.429 establecimientos escolares del país que presentaran el informe “Plan de Funcionamiento 2021”, que refiere a las condiciones de infraestructura, diseño curricular y presupuesto para higiene y desinfección para dar inicio a la vuelta a clases. Según este informe, sólo el 40% de los establecimientos educacionales chilenos se encuentran en condiciones de volver a clases y recibir a todos sus estudiantes todos los días a partir del 1 de marzo.

Sin embargo, el informe nada dice del aumento de casos de Covid-19 que han llegado a 784.000 casos confirmados de coronavirus y supera las 19.600 muertes; ni de que hasta el viernes 19 de febrero sólo se encuentran vacunado con la primera dosis 2,7 millones de un total de 19 millones de habitantes; ni de la resistencia de los docentes, no docentes y familias de esos colegios que considerando lo anterior se oponen al inicio de las clases presenciales.

Ese es el caso de la agrupación de Padres y Apoderados de Parinacota de la XV Región, que declararon que “la salud de nuestros hijos e hijas es primordial; por lo tanto exigimos que el regreso presencial a las aulas se desarrolle en un contexto donde los riesgos de contagio sean mínimos, o sea que toda la población esté vacunada en sus dosis correspondientes, y con colegios debidamente equipados para enfrentar la pandemia”. (Fuente: https://www.colegiodeprofesores.cl/noticias/)

La posición de las familias ha generado presión sobre la dirección del Colegio de Profesoras y Profesores de Chile (CPCH) (dirigido por el Partido Humanista), obligándolos a endurecer las negociaciones con el gobierno. El presidente del CPCH, Carlos Diaz, apoyó a las familias: “Son los padres y apoderados los que están manifestando su postura ante este absurdo llamado a clases presenciales cuando la pandemia está aumentado en todas las comunas(...). El Ministro de Educación nos invita correr riesgos y poner sobre todo en riesgo la vida y la salud de nuestros niños, niñas y jóvenes; y eso lo rechazamos”.

Los nueve puntos del Colegio de Profesores

El Colegio de Profesores sostuvo que no hay acuerdo con el gobierno iniciar de las clases presenciales programado para el 1 de marzo. El miércoles pasado entregaron al Consejo Asesor (mesa oficial para evaluar los protocolos de los establecimientos escolares) un plan de nueve puntos que el gobierno debería garantizar para hacer posible el retorno a clases, que luego fue apoyado por distintos especialistas. Los puntos señalan que el retorno a clases presenciales sólo se realice en las comunas que se encuentran en fase 4, que haya un plan de transportes comunal, la vacunación a los miembros de la comunidad escolar incluyendo a los transportistas, que cada escuela tenga un personal de aseo asegurado, que el covid-19 esté incluido dentro del seguro escolar junto con los exámenes PCR y un plan económico tanto para alumnos como docentes con problemas de conectividad.

Ante esta presión, los partidos del régimen no han cerrado filas a favor del inicio. Los alcaldes de más de 15 municipios, entre ellos los más grandes del país, se oponen al regreso de clases presenciales para este 1 de marzo, aunque se desmarcan de los docentes y unánimemente plantean fechar el inicio para el 15 de abril (fecha estimada por el gobierno en la que el proceso de vacunación de los trabajadores de la educación ya habría finalizado) sin que esto contemple la ausencia de vacunaciones entre los estudiantes y sus familias.

No inicio

Tradicionalmente, el calendario laboral de los docentes chilenos comienza en febrero con actividades administrativas, de curriculum, autoevaluación e investigación, y recién en marzo dan inicio a las clases en aulas. Allí donde están más organizados, los docentes no han comenzado con estas tareas. El gobierno lleva a cabo una campaña mediática de presión sobre los trabajadores de la educación, con el argumento de las virtudes de la presencialidad para alumnos y docentes. El ministro de Economía, Lucas Palacios, declaró públicamente que los docentes “buscan no trabajar”, ante lo cual el Colegio de Profesores reclamó su renuncia.

El no inicio de clases es un planteo fundamental en defensa de la vida, contra los intereses del capital, en todo el mundo. En Chile, está planteada la cuestión de no inicio y se debate entre docentes y familias de la comunidad educativa. La izquierda chilena, sin embargo, sigue los pasos de sus pares argentinos. El PTR, partido hermando del PTS de Argentina, ha realizado el pasado viernes un “exitoso Encuentro nacional de Profesores y Trabajadores de la educación”, con la participación de “más de 30 docentes” de todo el país. El encuentro sesionó para “discutir y organizar una campaña por un retorno a clases que garantice el derecho a la educación sin arriesgar la salud de los estudiantes, los trabajadores de la educación y sus familias, además de levantar el comando de les docentes candidatos a constituyentes de la lista Trabajador@s Revolucionarios”.

La izquierda no se encuentra llamando a la huelga, a pesar de que el tema está sobre la mesa y en boca de todos, tanto del gremio, como de padres y madres, de intendentes y del gobierno. El PTR se limitó a un llamado a “organizarnos como apoderados, trabajadores de la educación y estudiantes, levantando comisiones de higiene y seguridad, para poder exigir nuestros derechos y resguardar la salud de todos. Porque las escuelas se abren con recursos, no con discursos”. El resto de la izquierda también ha repudiado la falta de condiciones para el inicio de la presencialidad, sin hacer campaña en favor del paro docente.

Los próximos días serán claves para el desarrollo de la lucha docente. Un no inicio en Chile podría impulsar la lucha de los docentes, estudiantes y familias en otras latitudes del continente. Desde la Tendencia del Partido Obrero desarrollamos una orientación política en favor de esta lucha a nivel internacional.

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