Biden renueva la persecución contra Julián Assange

Escribe Joaquín Antúnez

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En una reciente nota de James Risen (25/02), periodista de investigación del medio The Intercept, se señala que la administración Biden, mediante su Departamento de Seguridad, ha renovado los pedidos de extradición al Reino Unido para juzgar bajo legislación norteamericana a Julián Assange. Se lo acusa de haber infringido la Ley de Espionaje y podría enfrentar una condena a 175 años de prisión, sentando, además, un grave precedente contra el periodismo de investigación, denuncia Risen. El propio Risen fue llevado a la justicia, pero logró vencer, en la Corte Suprema, al gobierno, lo cual constituye un importante precedente a favor de Assange.

La persecución contra Assange comenzó durante la gestión Obama-Biden. La dupla demócrata presentó cargos contra Assange y un grupo de nueve periodistas por su trabajo con documentos definidos como “confidenciales”, que revelaban crímenes de guerra, aspectos de la diplomacia secreta y diferentes atropellos contra las libertades democráticas.

Los “crímenes” de Assange, por lo tanto, han dado lugar a una persecución política en el corazón del imperialismo por el desenmascaramiento de los crímenes, negociados y corrupción de los pretendidos regímenes democráticos de Occidente. No debe sorprender que el renovado pedido de extradición de la gestión demócrata ocurra casi en simultáneo con el primer bombardeo autorizado por Biden sobre supuestas posiciones iraníes en Siria.

El enjuiciamiento contra Assange, de todos modos, entraña otras contradicciones. Como ya hemos señalado en Política Obrera (06/01), “si Biden enjuicia a Assange tendrá que hacerlo también con los grandes medios que publicaron sus revelaciones, en primer lugar el New York Times”.

Assange ha sufrido la violación sistemática de todos los derechos que implican un juicio justo. Existe una verdadera cruzada que enhebra a los Estados y los aparatos de inteligencia del Reino Unido, Suecia e Israel, además de los norteamericanos, contra el editor y hacker australiano. Ninguna de estas irregularidades es atendida por los jueces que dirigen las investigaciones, ni por sus pares que las observan cotidianamente.

La exigencia de la libertad inmediata para Julián Assange es una lucha internacional contra los cercenamientos a la libertad de expresión, al trabajo de investigación periodística y en defensa de las libertades más elementales para denunciar los abusos y calamidades del imperialismo.

Exigimos el inmediato retiro de todas las causas y carátulas que definen a Julián Asssange como terrorista, su inmediata libertad y el enjuiciamiento contra todos los aparatos de inteligencia que han conspirado y violado sistemáticamente sus derechos y los de los explotados del mundo entero.

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