Colapso sanitario y vacunatorio “VIP” en Bahía Blanca

Escribe Agustina Vaccaroni

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Varios centros sanitarios de la ciudad de Bahía Blanca han informado que se encuentran con plena ocupación de servicios y áreas de atención del COVID. Son los casos del Hospital de la Asociación Médica-HAM, el Hospital Privado Dr. Raúl Matera y del Hospital Municipal, con niveles de ocupación del 70 al 100%. Desde la dirección del Hospital Municipal han afirmado que “serán complejos los próximos meses en cuanto al desarrollo de la pandemia y admitió que actualmente el porcentaje de vacunación contra el COVID -19 no es el esperado y los testeos tampoco” (Frente a Cano, 11/03).

En el inicio de las sesiones del Concejo Deliberante, el intendente Gay (JxC) se jactó de que hasta el momento el 50% de los contagios COVID a nivel local fueron atendidos en el Hospital Municipal, lo cual no hace más que graficar el cuadro de colapso del sistema público. El restante 50% de los contagios debieron ser atendidos por el hospital regional Penna y en los restantes seis hospitales que son privados. Esto sigue afectando el resto de las atenciones médicas, como ocurrió durante todo 2020, con consecuencias mortales en algunos casos por las demoras en la atención.

Las advertencias hechas por los voceros del Hospital Municipal son un alerta roja ante la inminente segunda ola, una vacunación mínima y la ausencia de testeos masivos. A los pocos días de abrirse las escuelas, se habían tenido que efectuar más de 100 aislamientos de alumnos. Los trabajadores de la salud enfrentan este escenario sin que se haya contratado más personal y con salarios golpeados por paritarias que no alcanzan a cubrir la inflación del costo de vida.

Al mismo tiempo, en media pandemia miles de viviendas se quedaron sin agua sin que esto haya generado la más mínima puesta en marcha de nuevas obras, ni del Municipio ni del gobierno provincial que administra la empresa de distribución (ABSA). La planta potabilizadora que inauguró Vidal que permitiría descomprimir el uso de agua utilizada por el Polo Petroquímico jamás fue puesta en marcha. Un nuevo corte en el suministro en plena “segunda ola” sería absolutamente catastrófico. Han sido asambleas de vecinos las que han puesto de manifiesto el problema crítico del agua, incluso advirtiendo que no estaba garantizado el servicio en muchas escuelas.

Vacunatorio “VIP”

Como en todos lados, también se constataron irregularidades en la vacunación. Concejales y autoridades locales -tanto de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos- se vacunaron argumentando que su profesión de base -que no ejercen en la actualidad- estaba relacionada con la medicina o porque hacían trabajos ad honorem, por ejemplo, relacionados con el Plan Detectar. Algunos funcionarios recibieron la dosis el día después de haberse anotado. Una de las apuntadas, titular del PAMI, renunció a su cargo.

Mientras tanto en la ciudad hubo se suspendió la vacunación de más de 120 personas que habían sido convocados por falta de stock. Según datos que han circulado en los medios de comunicación, la cantidad de vacunados en la ciudad, hasta mediados de marzo, alcanzaba 11.600 personas (hasta ahora, la mayoría de ellas, inoculadas con la primera dosis). Si bien comenzó la vacunación a docentes, el personal de educación es de 9.000 personas.

Por esto último, docentes del SUTEBA fueron al paro de 48 horas y ahora hacen lo propio los docentes de ADUNS (Universidad Nacional del SUR). Ante la impotencia de los que gobiernan para hacer frente a la pandemia y los privilegios que se autoarrogan para saltearse la cola en la vacunación, los trabajadores debemos debatir y luchar por una agenda propia para defender la vida, la salud y el salario.

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