CBC: la UBA deja afuera del ingreso a miles de estudiantes

Escribe Dicla

La "izquierda" reclama la presencialidad

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Las trece facultades que conforman la UBA han negado la posibilidad del ingreso condicional de los estudiantes del CBC, a las distintas carreras. Muchos alumnos no van a poder anotarse en este primer cuatrimestre del 2021.

El ingreso condicional fue adoptado a fines del primer cuatrimestre del 2020 tras una deserción gigantesca en el CBC. La resolución implicaba que aquellos estudiantes que debían hasta 3 finales del CBC pudieran ingresar a la carrera con la condición de que los exámenes adeudados sean aprobados antes del 31 de marzo del 2021.

Sin embargo, la tanda de finales previstos para las fechas entre el 17 de febrero y 18 de marzo de este año fue caótica. Muchos estudiantes de sociología, química, algebra, física, biofísica y de otras materias cursadas por UBA 21, aún no han podido rendir sus finales por sucesivas falencias y caídas del campus virtual en medio de los exámenes. Esto se debe a una sobrecarga de cursantes, producto a la eliminación de la tanda de finales de diciembre 2020 y la posibilidad de promocionar materias. Entre los afectados también se encuentran quienes ya ingresaron a su carrera en el segundo cuatrimestre del 2020 y deben finales del CBC, ya que no se les reconocerá las materias ya aprobadas.

En estas condiciones de cursada, lo que fue presentado por las autoridades universitarias como un paliativo frente a la crisis educativa en pandemia, terminó siendo una extorsión pura, que puede llevar a un nivel de deserción equiparable al nivel record del 2020.

A todo esto, la conducción de la FUBA (Nuevo espacio-Franja Morada-UES) no ha emitido un solo comunicado sobre la problemática. Se jactan, sin embargo, de haber conseguido una prórroga para las inscripciones a las carreras, que se anteponían a las fechas de los finales del CBC en facultades como derecho y sociales. Por su parte, los centros de estudiantes que dirige el kirchnerismo (Filosofía y Letras, Exactas) presentaron un proyecto al Consejo Superior de la UBA pidiendo una extensión del ingreso condicional por un cuatrimestre. El proyecto debería contemplar que el ingreso condicional deje de ser temporal y adquiera un carácter permanente. El ingreso condicional procura evitar un choque entre el estudiantado y el régimen de camarillas universitarias. Prueba de ello es que la medida no ha sido acompañada de ningún llamado a organizar al estudiantado mediante asambleas o coordinadoras en apoyo al reclamo.

Desde el inicio de la pandemia se viene atravesando un proceso de abandono del CBC por las autoridades. El funcionamiento del campus virtual es precario, el acceso a las becas Sarmiento ha sido restringido y la UBA no ha puesto en marcha un plan de becas específico para estudiantes con problemas de conectividad. Por su parte, el personal docente no fue dotado ni de capacitación ni de herramientas para llevar adelante la cursada virtual, en una situación de precarización absoluta, con más de la mitad de docentes ad honorem y un plantel reducido frente a cursos de más de 100 personas. La finalidad de suplantar el CBC por un examen de ingreso limitacionista nunca ha sido abandonada.

El malestar de los estudiantes del CBC es creciente. En el 2020 han circulado decenas de petitorios de estudiantes demandándole a las autoridades del CBC diversos reclamos para garantizar una cursada digna. Este fenómeno se repite en el 2021 con la lucha por la extensión del ingreso condicional. Vale aclarar la masividad que tomo el reclamo en el twittazo del 2 de marzo organizado por los estudiantes con el hashtag #IngresoCondicionalCBC que llego a ser tendencia en Twitter.

Dada la problemática de conjunto, la situación demanda la formación de una coordinadora de lucha de estudiantes del CBC que discuta un pliego reivindicativo para garantizar acceso al CBC y a las carreras, en conjunto con un plan de lucha y un programa de salida ante la crisis educativa en la UBA, que responda a los intereses de estudiantes y trabajadores contra los intereses restrictivos y privatizadores de las camarillas universitarias.

La cuestión del programa es fundamental. Ocurre que buena parte de las organizaciones de izquierda en la universidad (UJS-PO oficial, Ya Basta-Nuevo Mas) plantean que esta crisis se debe al fracaso de la virtualidad a secas, independientemente de la manera en que esta cursada se ha llevado adelante. Y es que la gestión capitalista de la educación, llevada adelante por el consejo superior de la UBA, los decanos y las autoridades del CBC, ha sido la razón de fondo de este fracaso. Las pésimas condiciones en las que se ha desarrollado la cursada virtual en el CBC y en la mayoría de las universidades del país responden principalmente a la orientación del gobierno nacional, que ha privilegiado el pago de la deuda externa y el rescate a grupos capitalistas de toda índole al mismo tiempo que retira el IFE y no garantiza la conectividad y los recursos necesarios. El paralelo inevitable de esta política nacional ha sido el desfinanciamiento de la educación en general y la destrucción de nuestras condiciones de cursada. El fracaso de la virtualidad en el último año es consecuencia directa de esto.

No conformes con esto, las organizaciones de izquierda anteriormente mencionadas también piden el regreso a la cursada presencial “con condiciones” en plena pandemia, jugando incluso más a fondo que el rector Barbieri, quien insinúa un retorno a clases presenciales para el segundo cuatrimestre de 2021, sin ningún plan de vacunación para estudiantes, trabajadores docentes y no docentes. La defensa de la educación pública es una tarea impostergable dentro del marco de esta pandemia y se une sin más con la defensa de la vida y la vacunación como medidas para frenar la escalada de muertes y contagios a la que asistimos.

Salgamos a la lucha contra este régimen que nos condena al abandono de nuestros estudios a través del desfinanciamiento educativo al mismo tiempo que nos propone, como falsa salida, una presencialidad que puede resultar en una catástrofe sanitaria.

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