Jujuy: la cuestión docente al rojo vivo

Escribe Iñaki Aldasoro

Tiempo de lectura: 2 minutos

Paritarias a la baja y por decreto, decenas de contagios y 3 víctimas docentes, amenaza a padres y vecinos y el anuncio de Morales de que la escuela no se cierra.

El gobierno defiende en todos los medios la vuelta a clases presencial como un acto de defensa de la educación, sin embargo esto estás muy lejos de ser cierto. Bajo las actuales condiciones de destrucción de la educación se hace inviable no sólo la presencialidad sino también la virtualidad: las escuelas carecen de Internet para permitir recibir las tareas e informes, ni que decir de computadoras y medios tecnológicos.

Durante el inicio del ciclo lectivo, se tomaron varias escuelas en la provincia, denunciando falta de agua, de docentes, de obras y de desinfección de los establecimientos, lo que impidió formalmente el comienzo en todas las escuelas. La ministra de educación planteó que se va a penalizar a los que tomen escuelas, siguiendo los lineamientos de Morales de que las clases no se suspenderán aunque aumenten los contagios.

El gobierno ha cerrado una paritaria miserable y por decreto -10% en febrero, 6% en mayo y 4% en julio-, que totaliza un 20 % real de incremento, recién en agosto, más la promesa de reabrir la paritaria a fin de año. Esto lo ha logrado ante la completa parálisis y complicidad de las burocracias sindicales docentes, por un lado, y apoyándose en la política "antiinflacionaria" de Guzmán y AF para imponer paritarias a la baja y “desindexar salarios y jubilaciones”, por el otro.

Desde ya este cuadro preanuncia una agudización de los choques entre los docentes y un gobierno con cada vez menos margen.

La presencialidad se cobra una nueva víctima

En la provincia, a menos de un mes de iniciadas las clases presenciales, ya han fallecido 3 docentes. A María Angélica Leaño y Beatriz Greach, se ha sumado recientemente el deceso de Nicolás Amarilla, docente de escuelas técnicas de Palpalá. Ya hay más de 30 casos de contagio escolar, lo que demuestra el fracaso de las burbujas. Bajo este cuadro, todavía no hay cronograma de vacunación docente.

Queda claro que, sin vacunas para los docentes y trabajadores de la educación, no hay ninguna condición para la presencialidad.

El anuncio de que las escuelas no cierran vale no sólo para educación, sino para todo el proceso productivo, en medio del aumento de contagios. Las empresas privadas están ocupando casi todas las plazas hoteleras para empleados en cuarentena y aislamiento preventivo (Vamos Jujuy, 18/3). La vuelta a la "nueva normalidad" se hace en peores condiciones en la provincia que tiene la tasa más alta de mortalidad por covid del país.

Este escenario impone una deliberación docente que parta desde asambleas en las escuelas contra la presencialidad, por la vacunación masiva de los docentes, por la reapertura de paritarias y por un salario mínimo equivalente a la canasta familiar, en defensa de la vida y del salario.

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