La comunidad de la EES 43 marca el rumbo

Escribe Fernanda Fornillo

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La asamblea permanente de docentes y familias de la EES n° 43 de Merlo produjo un hecho político de importancia, en plena pandemia, llevando a la calle el reclamo de la finalización de las obras abandonadas y el repudio a los aprietes de los funcionarios de Menéndez y de la provincia de retornar a la presencialidad como sea.

Siguiendo el plan de lucha votado en la asamblea, se llevó a cabo una radio abierta de la que participaron también docentes de otras escuelas, brindando su apoyo y compartiendo la situación calamitosa que viven en sus lugares de trabajo, la escasa vacunación en el plantel docente, obras sin terminar y falta de nombramiento de personal docente y auxiliar, entre otras.

También quedó en evidencia la complicidad de las conducciones de los gremios docentes que no solo sostienen la presencialidad edulcorada como “segura” que imponen las patronales, sino que también son partícipes junto al Estado, de las comisiones mixtas que aprueban o no la habilitación de las instituciones educativas e hicieron la vista gorda para dejar pasar este verdadero monumento a la desidia.

Otra de las resoluciones de la asamblea fue desplegar una movilización que se dirigió al Consejo Escolar y continuó hacia la Secretaría de Educación del distrito, finalizando en las puertas de la municipalidad.

La lucha rinde

Hay dos datos que debemos resaltar de la movilización a la sede del gobierno municipal. Uno, es la solidaridad que recibió la columna de manifestantes en todo su recorrido por todos los trabajadores. Nadie rechazó los volantes que los docentes, padres y estudiantes distribuyeron durante el recorrido y desde las veredas se escuchaban palabras de aliento y apoyo. El otro hecho significativo es que la movilización puso en acto la potencia de la unidad de padres, estudiantes y docentes.

El resultado de las autoconvocatorias y de la movilización es concreto: Lucas Scarcella, secretario de Educación y Deportes, y otros funcionarios, debieron recibir a una comisión de padres y docentes y se logró un compromiso de re-inicio y finalización de las obras y, además, se desestimó la re-apertura de la escuela en las condiciones actuales.

Esta experiencia de lucha marca una perspectiva para el movimiento que sale a enfrentar las condiciones laborales que impone la ´nueva normalidad´, que no es más que ´convivir´ con el virus sin que la mayoría de la población esté vacunada. Y por otro lado, un método: el de las asambleas de trabajadores docentes y familias como órgano de resolución y la movilización.

Ante este cuadro planteamos: la suspensión de la presencialidad hasta que haya condiciones de seguridad sanitaria; un plan de vacunación efectivo y urgente para toda la población; que el Estado garantice la conectividad a docentes y alumnos; y la finalización de todas las obras.

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