Paritarias siderúrgicas: por un salario básico igual al costo de la canasta familiar

Escribe Cristian Miguez

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En el congreso de la UOM, realizado el día 8 de abril, donde participaron delegados y comisiones internas de las empresas siderúrgicas, se definió un paro de 24 horas para el lunes 12 de abril con presencia en los lugares de trabajo. Allí, se realizarían asambleas garantizando los protocolos sanitarios, en rechazo a la propuesta empresaria de un 24% por todo el periodo paritario 2021.

Durante el congreso también se analizó el desfasaje entre inflación y aumentos de los últimos años presentado por la comisión interna de Acindar. Ese análisis demuestra que la propuesta de las cámaras siderúrgicas ni siquiera se acerca a una recomposición del salario.

La destrucción del básico

El secretariado de la UOM está discutiendo un aumento que oscila entre el 32 y el 35% en tres cómodas cuotas para la rama 17 (que abarca al 80% de los metalúrgicos). El básico de la categoría inicial es de los más bajos del país. Para “compensar ese salario de miseria se inventó el IMGR (Ingreso Mínimo Global de Referencia), el básico más algunos premios, alcanzando un salario conformado que hoy está en $44.000 brutos.

Desde el 2011, con el IMGR, que se implementó para cumplir con el mandato del kirchnerismo de poner techos paritarios al valor de la hora convenio, se perdieron categorías y se achataron escalas para adaptarlas a ese “ingreso global de referencia”. Por todos lados, rigen acuerdos de fábrica.

Las cámaras siderúrgicas (rama 21) se rigen por los básicos de convenio de la rama 17, pero en las grandes empresas la diferencia la constituyen los adicionales. El 90% de estos provienen de acuerdos por empresa, que permiten hasta duplicar los sueldos de la rama 17. Donde los trabajadores no pudieron arrancar estos adicionales, el sueldo de los siderúrgicos es tan malo o peor que el de la rama 17. El reciente conflicto de Siderar Canning ha dejado expuesto que sin adicionales el salario básico de la rama 21 es de hambre, como lo es el de la 17.

En Acindar, una vez firmado el inicial de la escala 17 de la UOM, un trabajador percibe un 19,6% de adicional (sueldo Acindar), los adicionales de calorías o peligro (en promedio un 25%) y la antigüedad, que se cobran tomando como base la suma de los dos sueldos. En Siderca hay un beneficio de otra naturaleza (WAS) ligado a la producción. En Tenaris Villa hay un acuerdo similar. En Siderar San Nicolás -ex Somisa- se aplica con el presentismo y los adicionales por calorías según la exposición y también por turnos rotativos. En Aluar y otras grandes metalúrgicas estos adicionales hacen las diferencias salariales ahora en disputa.

El ofrecimiento de las cámaras siderúrgicas, que motiva una gran bronca, es que quieren negociar al 24% del total de los salarios que se cobran por estos acuerdos, con la firme intención de ir achicando las diferencias con la rama 17. La comisión interna de Acindar ha señalado que en las últimas paritarias han perdido el 6% y que la propuesta de ahora conduce a otra pérdida.

Hay conciencia entre los trabajadores siderúrgicos de estas maniobras patronales. Por eso, se planteó un paro para el 12. Pero el viernes 9, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, rápidamente acatada por el secretariado de la UOM.

El conflicto es la consecuencia de la destrucción del salario básico del conjunto de las ramas metalúrgicas Las paritarias de la UOM deberían fijar el valor hora del ingresante acorde a la canasta familiar y replicar ese valor sobre el resto de las categorías. Cualquier otro valor es seguir sumergiendo a los metalúrgicos en la pobreza. Con una paritaria donde el básico no pueda mantener una familia está claro es que los metalúrgicos seguirán perdiendo ante la inflación.

Organizarnos y coordinar acciones en cada fábrica y cada taller debe ser un objetivo urgente para defender tanto nuestro salario como los puestos de trabajo.

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