Pongamos en pie de lucha a los estatales

Escribe Valu Viglieca

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En la última semana la CTA Autónoma levantó la marcha por “la Soberanía”. En sintonía con ello, las juntas internas de ATE de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), de los ministerios de cultura, trabajo y economía levantaron una acción por aumento de salarios. El argumento por el cual la CTA y los ATE levantaron la medida fue resguardar la vida de los trabajadores en medio de la segunda ola con la curva de contagios y muertes creciente.

La movilización convocada por la CTA Autónoma tenía como eje: “Para terminar con el hambre: Soberanía, trabajo y producción. No al Fondo Monetario Internacional”. Nada decía de reapertura de las paritarias, ni de salario igual a la canasta familiar, ni de desconocer las patentes de las vacunas. Ni siquiera planteaba el fin de la presencialidad. En el comunicado con que levantaron la marcha decían que lo hacían por recomendación de “los compañeros que están en la primera línea” (los de salud). Pero ese día, la “primera línea” se movilizó en todo el país.

En efecto: la Fesprosa – Federación Sindical de Profesionales de la Salud – mantuvo su movilización por los más de 80.000 trabajadores de la salud infectados, los 500 muertos y la falta de vacunas. Entre los movilizados estaban los y las trabajadoras del Hospital Moyano – incluida ATE- que fueron al Ministerio de Salud y le arrancaron a Larreta la segunda dosis de la vacuna para todo el hospital.

Paradójicamente, al día siguiente el movimiento piquetero puso en pie cortes que bloquearon todos los accesos a la Ciudad de Buenos Aires reclamado alimentos para los comedores de las barriadas, ayudas económicas y trabajo para justamente, paliar la pobreza y el hambre popular en plena pandemia.

Los compañeros de la CNEA denuncian que la miseria salarial está provocando un éxodo de profesionales y científicos y por eso venían de movilizarse el 31 de marzo al propio organismo. Luego de levantar la medida última con la CTA autónoma informaron que la lucha pasaría a una campaña virtual en redes. El resto de las juntas de los ministerios convocantes no hizo nada.

Los trabajadores del Ministerio de Educación que habían suspendido por lluvia se movilizaron finalmente el miércoles 14 de abril al Palacio Pizzurno por la reincorporación de los despidos. En la Comisión Nacional de Valores los trabajadores votaron tres días de paro por aumento de sueldos y por un convenio propio que les permita disponer de lo recaudado por el organismo, el Estado les dictó conciliación obligatoria (https://politicaobrera.com/movimiento-obrero/4501-comision-nacional-de-valores-los-trabajadores-paran-por-salario-y-el-pase-a-planta). El Orsna -Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos- consiguió un bono de 20 mil pesos. Como se ve, reina la dispersión entre los estatales. El salario se encuentra por debajo de la línea de pobreza y no se logra poner en pie una acción conjunta.

El debate en las asambleas

El planteo de no realizar acciones presenciales también estuvo presente en la asamblea por el salario de los trabajadores del ministerio de cultura. Es que el ministro de Cultura Tristán Bauer hizo campaña planteando que “la cultura es sanadora” y hasta el DNU del 16 de abril mantuvo abiertos los museos nacionales, el CCK y Tecnópolis a pesar de que en todas las asambleas había un reclamo común por el fin de la presencialidad.

¿Se puede arriesgar la vida para ir a trabajar en medio del mayor número de contagios y no para salir a luchar por el salario y contra la presencialidad?

ATE de espaldas a los trabajadores

La negativa a salir a luchar de ATE Nacional no está ligada al crecimiento de los contagios, existe desde antes que firmaran la paritaria de ajuste. Envían audios explicando las resoluciones del “Estado Empleador” que siempre son contra los estatales y no convocaron a un sólo plenario en lo que va de 2021.

Por su parte la seccional Capital sacó un flyer exigiendo el cierre en la Ciudad, pero lo hizo solo para los empleados municipales. Para los trabajadores nacionales envió una nota a Santiago Cafiero pidiendo que no se convoque presencialmente a quienes no estén vacunados. Mientras Daniel Catalano pide aplausos para los trabajadores de la salud, los trabajadores piden vacunación a todo el personal, el pase a planta y un salario igual a la canasta familiar. Son los mismos trabajadores que ven morir a los pacientes, no solo por falta de camas de Terapia Intensiva sino también porque el Estado no ha tomado nuevo personal para atender las que están vacías.

Hasta acá nada de qué sorprenderse, la novedad es que las juntas internas combativas se dejan influenciar planteando luchas virtuales mientras los estatales, obligados a la presencialidad, se contagian.

¿Qué hacemos?

Como los autoconvocados de la salud de Neuquén, como los docentes contra la presencialidad, los trabajadores estatales tenemos que superar el bloqueo de la burocracia y discutir abiertamente que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Necesitamos una lucha conjunta por la reapertura de la paritaria, que no va a venir de ATE Nacional ni de ATE Capital, completamente adaptados al gobierno de los Fernández.

Tenemos que sostener la suspensión de la presencialidad caprichosa en los organismos una vez que pase la quincena del DNU porque es lo que de verdad pone en riesgo de vida a los trabajadores. La cuarentena debe extenderse hasta que la curva baje y no sólo por 14 días. Tenemos que convocar un plenario de juntas internas combativas y activistas, como lo hicimos en septiembre y diciembre de 2020. Y organizar de forma conjunta el descontento creciente de los estatales en medio de la carestía y la pandemia.

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