En Israel “cada vez que abrieron las escuelas aumentaron los casos”

Escribe Emiliano Monge

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Los medios de comunicación que lanzaron una campaña contra el cierre de las escuelas y ataques a los docentes que defienden la virtualidad en medio de la pandemia y sin vacunas suficientes, entran en contradicciones insalvables. Un cronista entrevistado en el canal del diario La Nación aseguró que en Israel cada vez que se habilitaron las clases presenciales se dispararon los contagios, ante la cara de asombro del conductor que defiende la línea editorial de la presencialidad.

En el programa de LN+, el periodista Gabriel Ben Tasgal, quien se encuentra viviendo en Israel, respondió a la pregunta del conductor del programa “¿La escuela estaba cerrada por vacaciones o para que no haya focos infecciosos? ¿cuánto tiempo estuvo la escuela cerrada?”.

“Voy a ser sincero, cada vez que en este país se abrió las escuelas, aumentó el contagio de forma radical”, respondió el corresponsal. El cronista invitado agrega que “tres veces estuvimos en un encierro, cada vez durante un mes, hasta que la tercera vez se decidió completamente no permitir el colegio”. Las políticas sanitarias de Israel fueron erráticas en muchos sentidos, y recibieron críticas del personal de salud y de especialistas científicos, hasta que se cerraron las escuelas por considerarlas focos de contagio.

Frente a las razones por las cuáles las escuelas se cerraron, indicó que se debe a que los chicos no están vacunados: “se abrían los centros comerciales, shoppings, y los colegios no. Lo último en abrirse, luego de los centros comerciales y negocios, fueron las escuelas. Porque el gobierno dice, no hay nada que hacerle, los chicos no están vacunados, y no podemos exponerlos, ni a ellos ni a los que no se han vacunados ni a otras personas que deambulan en el medio”.

“Los casos en Israel bajaron a casi cero después de la combinación de una cuarentena estricta y una gran campaña vacunación. La vacunación empezó al mismo tiempo que la cuarentena estricta de un mes y medio", mientras que las escuelas estuvieron "completamente cerradas por más de un mes”, declaró el biólogo molecular Ernesto Riesnik en Página 12 (17/4).

Es más Israel tuvo varios confinamientos desde el comienzo de la pandemia. Las autoridades sanitarias decidieron en mayo reabrir la actividad escolar y en cuestión de días registraron brotes de casos en diferentes escuelas. Finalmente, se vieron obligados a cerrar más de 240 centros educativos y pusieron en cuarentena a más de 22.520 maestros y estudiantes. A finales de junio, 977 alumnos y maestros habían contraído coronavirus.

En enero de este año fue el cuarto, el anterior había sido “muy criticado porque permitió la actividad en los colegios y en los negocios no esenciales, según la agencia de noticias Europa Press” (Telam, 5/1). Todos los demás incluyeron los establecimientos educativos. En septiembre las autoridades ya habían declarado que “La reapertura presencial y masiva del sistema educativo, incluido el religioso, es considerada por los expertos sanitarios como principal causa del auge exponencial de los contagios… La reapertura de yeshivas (escuelas rabínicas) y la permanencia de los baños rituales judaicos, así como las multitudinarias bodas judías e islámicas han redoblado las oportunidades para el contagio” (El País, 17/9). El Financial Times también reconoció que “la reapertura de las escuelas ha jugado un rol significativo en retardar la baja de casos de Covid-19”.

Medios de comunicación y políticos oficialistas y opositores hay tomado a Israel como un ejemplo en la campaña de vacunación. Israel es el país que lidera con diferencia la vacunación per cápita a nivel mundial y alcanzó más del 57% de vacunados. Algo completamente distinto ocurre en los territorios ocupados, en la Franja de Gaza y Cisjordania, donde el Estado sionista ha bloqueado la entrada de recursos sanitarios y vacunas, una escala superior de su política genocida.

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