Chile: el 30, Huelga General

Escribe Javiera Sarraz

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El Tribunal Constitucional rechazó la impugnación que Piñera hizo contra el tercer retiro del 10% de los fondos de pensiones (AFP), y el Ejecutivo, que de todos modos podía vetar la ley, no tuvo otra que promulgarlo, para evitar la caída del gobierno. El objetivo de obtener una declaración de inconstitucionalidad, era el último recurso que tenía para vetarlo.

En simultáneo, la Unión Portuaria de Chile llamó a una huelga general. Desde el miércoles pasado hay más de 26 puertos paralizados y tomados. La convocatoria a la huelga fue acompañada por un llamado a la población a movilizarse en repudio al Presidente. La población respondió con cortes rutas y cacerolazos desde la región más desértica hasta la más austral.

Los periódicos y otros medios advirtieron que el culebrón de la impugnación ante el Tribunal, aunque fuese rechazada y luego promulgada a pesar de todo, avivaría las ganas de la población de volver a las calles, y así fue.

A la huelga general el 30 de abril

La huelga de los portuarios generó presión en la dirección de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT). Sobrepasada también por sus bases, decidió convocar a un Consejo Directivo Nacional Ampliado (CNDA), el que resolvió organizar una Huelga General para este 30 de abril. Reclama una Renta Básica de Emergencia igual a los 500 mil pesos de la canasta familiar (USD 700 aproximadamente); el congelamiento del precio de los alimentos; la restitución del IFE; y una nueva Constitución. Otra resolución del CDNA fue rechazar al ministro del Trabajo y Prevención Social, Patricio Melero, como interlocutor entre los trabajadores y el gobierno.

El Comité de Huelga de la CUT ha llamado a todos los sindicatos a que los afiliados no asistan a sus puestos de trabajo; no conectarse al teletrabajo; y realizar acciones de visibilización que “permitan demostrar que Chile no puede funcionar sin sus trabajadores”. Los principales sindicatos de las ramas estratégicas de la producción, como los puertos y la minería, ya han confirmado la adhesión. Todas estas resoluciones transitan por el aparato sindical; la impronta de la huelga no vendrá de ahí sino de la amplia base obrera y de la no sindicalizada.

La jornada de lucha convocada para el 30 de abril trae consigo la experiencia acumulada de todo el desarrollo político y social la pandemia, la que pese al despliegue del plan de vacunación, que cubrirá en ocho semanas más a toda la población, tiene más del 95% de las camas de terapia intensiva ocupadas, y ha dejado una tasa de desocupación del 11% en la Región Metropolitana de Santiago, que concentra la mitad de la población del país.

Las tareas ahora son más grandes que en el 2019, y la experiencia y los ánimos de lucha del pueblo chileno también.

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