El Consejo Federal de Educación sigue sosteniendo la "presencialidad administrada"

Escribe Flor Palombo

La docencia lucha.

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El martes 4 de mayo, se reunió el Consejo Federal de Educación (CFE) que integran el ministro nacional de Educación, Nicolás Trotta, y sus pares provinciales. Acordaron una serie de lineamientos que responden a la ya vigente presencialidad “cuidada”, que ahora denominan “administrada”. Se registraron dos votos negativos: los de los ministros de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza, partidarios de la presencialidad sin cortapisas. De todas formas, lo que es aprobado por mayoría especial en el Consejo, se debe aplicar en todas las jurisdicciones.

La resolución del CFE ha establecido un criterio de riesgo epidemiológico que establece que, en donde haya riesgo sanitario ´bajo´ o ´medio´, se mantienen los regímenes de presencialidad y, donde exista riesgo sanitario ´alto´, cada jurisdicción podrá administrar medidas de “restricción parcial de la asistencia presencial para contribuir en la reducción de la circulación de personas”. La suspensión de la presencialidad sólo se daría en el caso de las provincias que registren “alarma” sanitaria ya que “el sistema educativo volvió a aunar una mirada colectiva en donde se prioriza la presencialidad, pero con un acuerdo de suspenderla frente a situación de alarma epidemiológica” (Página 12, 5/5). Es decir: proponen la suspensión recién cuando el colapso sanitario recrudezca, ya no haya camas disponibles y los hechos estén consumados.

Según los propios informes nacionales, las zonas con “alarma epidemiológica y sanitaria” son CABA, Mendoza, la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos” (Infobae, 5/5) y, en dichas jurisdicciones, correspondería la suspensión de la presencialidad en todos los niveles educativos. Sin embargo, con excepción del conurbano y algunos distritos de Santa Fe, las clases se siguen desarrollando en forma presencial.

En cualquier caso, según también establece la propia resolución del Consejo, las escuelas permanecerían abiertas para continuar con el vínculo pedagógico entre docentes y estudiantes que tengan problemas de conectividad (con intercambio de actividades no presenciales), para aquellos/as que estén en promoción acompañada y la habilitación de espacios y recursos de la escuela a aquellos estudiantes que no cuenten con condiciones mínimas para la continuidad pedagógica en sus hogares. A su vez, se seguirían sosteniendo los servicios de distribución alimentaria y el vínculo socio-pedagógico con estudiantes en situación de vulnerabilidad. La educación especial también seguiría desarrollándose en forma presencial.

Respuesta de la docencia

La CTERA se ha manifestado, en reiteradas oportunidades, en defensa de la presencialidad administrada que impulsa el gobierno nacional y que sigue contando con el aval del CFE. Respecto al fallo de la Corte Suprema, la central sindical nacional emitió una declaración titulada “por la vida y la democracia” contra el “golpe desestabilizador” de la Corte, pero sin convocar a un plan de lucha nacional para enfrentar al agravio que denuncia. Fiel a su línea histórica, ha dejado a cada provincia librando sus propias batallas. Un ejemplo de este ha sido el nulo aporte de CTERA en apoyo a la huelga docente de CABA.

En el caso de CABA, en donde el conflicto por la presencialidad ha cobrado una enorme relevancia y por el cual la docencia llevó adelante una huelga que, renovada diariamente, ya lleva dos semanas -y aún continúa-, la UTE (sindicato de base de CTERA) y Ademys se han pronunciado también contra el fallo judicial.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y en otras provincias del país, como recientemente Catamarca, se siguen formando, desarrollando y consolidando los comités de Docentes contra la presencialidad en pandemia. Justamente, el mismo 4 de mayo, mientras sesionaba el CFE, docentes de CABA realizamos una expresión político artística en la plaza del Ministerio Nacional, un siluetazo en memoria de los/as trabajadores de la educación fallecidos/as por Covid debido a la política de la presencialidad y exigiendo a CTERA un plan de lucha nacional. Esta iniciátiva contó con una importante repercusión en los medios de comunicación, inclusive a nivel nacional.

A la política criminal de la presencialidad tenemos que oponerle la profundización de la organización docente. En CABA, seguir sosteniendo la huelga y fortaleciendo las instancias de deliberación y acciones que involucren al conjunto de la docencia. En el resto de las provincias corresponde también el llamado a asambleas y plenarios de delegados con mandato para discutir, en cada jurisdicción, un plan de acción para terminar con la presencialidad en pandemia, en defensa de la vida y la salud.

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