“Potenciar Inclusión Joven”, la precarización de la precarización

Escriben Liz Bareiro y Sebastián Di Pietro

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En el marco de la ‘segunda ola´, a través de la Secretaria de Inclusión Social del Ministerio de Desarrollo Social, el Gobierno Nacional ha lanzado un programa llamado Potenciar Inclusión Joven. Fue presentado como una ´sustitución del IFE´, y está dirigido a jóvenes de entre 18 a 29 años en situación de desempleo que cumplan una serie de requisitos, a saber: formar parte de un organismo gubernamental, organización de la sociedad civil o institución religiosa; vivir en situación de vulnerabilidad económica. Para concursar, los jóvenes deben “presentar un proyecto social, socio comunitario, socio laboral o socio productivo”. Potenciar Joven promete 100 mil puestos de trabajo.

Si los jóvenes que presentan su proyecto cuentan con la suerte de ser uno de los elegidos, el gobierno les otorgará una vacante en el programa. De ese ese modo, podrán percibir $8.500 mensuales durante un año.

En los lugares donde se ha logrado implementar, como en Morón, los jóvenes tienen que acompañar a los ancianos para vacunarse, o deben tomar la temperatura a contactos estrechos en postas callejeras. De esta manera, a cualquier municipio le convendrá hacer un convenio con Nación para contratar a jóvenes por $8.500 en lugar de enfermeras bajo convenio. A la desvalorización de la fuerza de trabajo se agrega poner a la población enferma bajo la responsabilidad de no profesionales.

Otro aspecto es la diferencia de ingresos entre el Potenciar Inclusión Joven y el Potenciar Trabajo. Ambos requieren estar en una organización; a ambos se puede postular a partir de los 18 años; y ambos exigen una contraprestación de servicios sin obra social, sin ART, y sin convenio de trabajo. Pero, con el Potenciar Trabajo, a partir de mayo se cobraría $12.204 en una modalidad simple, y hasta el doble para el puesto de ‘capataz’, reservado para el 10% de los inscriptos´.

En general, el Estado justificándose esto planes ultra-precarizados, con el argumento de que suman al ingreso del núcleo familiar con los padres. Es el mismo argumento que se aplica a los ‘delivery: trabaje tercerizado de 8 horas por un salario 7 veces inferior a la canasta familiar. Con estos argumentos se inventan programas de precarización juvenil - menos plata y peores condiciones de trabajo.

Los jóvenes del PO (T) exigimos que se restituya el IFE, que se triplique en relación a su valor en el 2020, y que INCLUYA a la juventud que no ha podido independizarse y que vive con sus padres. Por ejemplo, el año pasado los jóvenes que vivíamos en la casa de alguna madre que cobraba el IFE a través de la Asignación Universal por Hijo, quedamos excluidos del ingreso de emergencia.

Y también tenemos que exigir la apertura de puestos de trabajos esenciales en condiciones formales y genuinas, como un plan de obras públicas en áreas que son ultra urgentes como la vivienda, la urbanización y la salud. Basta de promover que tomemos trabajo en negro en nuestros barrios bajo el mando de los punteros, como lo hace Larreta cuando les entrega plata extraoficial a los punteros del PRO para que nos ofrezcan limpiar cloacas y habilitar artesanalmente el agua potable por tres mangos.

Conscientes de que los jóvenes somos los más afectados en el ámbito laboral junto con las mujeres, salgamos a dar esta batalla.

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