Piratería en Bielorrusia – Snowden, Assange y Evo Morales

Escribe Emiliano Monge

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El 23 de mayo, un avión de Ryanair que conducía a un opositor bielorruso, fue desviado de su vuelo de Atenas a Vilnius (Lituania) hacia Minsk, capital de Bielorrusia. Las autoridades bielorrusas justificaron la piratería con el extraño de pretexto de la denuncia una bomba en el avión Antes de permitirle continuar a su destino, el gobierno de Lukashenko se llevó detenido a Román Protasevich, un periodista de 26 años que participó en las movilizaciones del año pasado contra el régimen bielorruso. Protasevich enfrenta una posible sentencia de muerte como "terrorista" por sus presuntos delitos de seguridad nacional. En noviembre, la KGB bielorrusa lo habían colocado en la lista de “individuos implicados en actividades terroristas” (La Nación, 24/5). La operación terrorista del gobierno copia como calcado las operaciones de secuestro y tentativa de asesinato de Putin contra el opositor Navalny. En un caso como en otro, al margen de que las víctimas profesan una posición favorable a la integración a la Unión Europea y a la OTAN, el propósito de la persecución es aterrorizar a la población, y en el caso de Bielorrusia a los obreros que participaron de la reciente rebelión popular.

La Unión Europea y EEUU repudiaron el hecho. La UE suspendió los vuelos los vuelos en el espacio aéreo de Bielorrusia. En su primera aparición, Román Protasevich aparece con signos de violencia. Se cuentan 400 presos políticos.

Secuestros y secuestros

La acción condenada por EEUU y la UE fue exactamente la misma que la sucedida hace ocho años contra Edward Snowden, Snowden había realizado el inmenso servicio democráticos de dar a conocer los secretos de las operaciones ilegales en el mundo de EEUU y aliados. Develó que EEUU tenía un sistema de terror y represión (y un sistema de vigilancia permanente que viola derechos básicos) contra su propia población y contra la población mundial.

Los abusos y violaciones a los derechos humanos de opositores son moneda corriente. Es el caso del enorme periodista Julián Assange, dedicado a publicar todas las conspiraciones y delitos del imperialismo en WikiLeaks, como también la injerencia de EEUU en los recientes golpes de estado en Bolivia, Brasil, Paraguay, Honduras. Otro periodista del mismo nivel, Greenwald, denunció, entre tantas operaciones ilegales, la conspiración del juez brasileño Sergio Moro contra Lula, en connivencia con el golpe de estado, el segundo, que significó su proscripción electoral.

Hace ocho años, en julio de 2013, cuando Evo Morales viajó a Rusia para una conferencia internacional de países exportadores de gas, Snowden se había reunido en Hong Kong con dos periodistas para darle la información secreta que había recolectado de su paso por la inteligencia norteamericana. EEUU pidió arrestar a Snowden, pero el gobierno de HK lo denegó, Snowden abandonó HK ese mismo día para intentar llegar a Moscú y abordar un vuelo a Cuba, para pedir asilo en Bolivia o Ecuador. Dirigidos por el entonces vicepresidente Joe Biden, los funcionarios estadounidenses advirtieron a todos los países de Europa y América del Sur que estaban considerando albergar a Snowden de las graves consecuencias que sufrirían en el caso de otorgarle a asilo. Moscú, también un secuestrador serial, le dio un asilo temporal que se convirtió en permanente.

El 1 de julio de 2013, Evo dijo que otorgaría asilo a Snowden. Su vuelo de regreso a La Paz incluía sobrevolar varios países de la UE, mientras volaba sobre Austria hacia Francia, el avión fue desviado hacia Viena. Los funcionarios bolivianos anunciaron inmediatamente que, en pleno vuelo, Francia, España e Italia les dijeron que su permiso para sobrevolar el espacio aéreo de esos países había sido revocado, y que el motivo era que “un gobierno extranjero no especificado” había anulado la posibilidad de tránsito aéreo porque se suponía que “Snowden estaba en el avión con Morales y que viajaba porque Bolivia le había otorgado asilo” (https://readersupportednews.org/opinion2/277-75/69541-focus-as-anger-toward-belarus-mounts-recall-the-2013-forced-landing-of-bolivias-plane-to-find-snowden). Julián Assange fue sacado de la embajada de Ecuador en Londres, en flagrante violación del derecho de asilo. Lukaxhenko debe haber pensado en estos antecedentes cuando ordenó piratear el avión de Rynnair. La única razón por la que Snowden no sufrió el mismo destino ese día que el que sufrió Protasevich el domingo es porque no estaba en el avión objetivo que se vio obligado a realizar un aterrizaje no programado en Viena” (ídem).

Recordemos, por último, que Evo Morales no pudo salir de Bolivia a México, donde López Obrador le había concedido asilo, luego del golpe de estado de octubre de 2019, por la certeza de que estaba previsto su secuestro. Lo hizo, al final, en modo semi-clandestino, desde Buenos Aires, luego de las garantías que aseguraron el presidente de México y Alberto Fernández.

En esta historia siniestra, el lugar máximo lo ocupan, sin embargo, la CIA y el gusano Luis Posada Carriles, autores del atentado terrorista contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación.

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