Bahía Blanca: atentan con explosivos contra local de La Cámpora

Escribe Emiliano Fabris

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A las tres de la madrugada del martes 25 de Mayo se produjo una explosión de envergadura en el local de La Cámpora ubicado en calles Donado y Berutti, en Bahía Blanca. Las primeras investigaciones apuntan a que fue originada por “un artefacto explosivo no reglamentario, con el poder suficiente para producir lesiones y daños a terceros” (LaNueva, 26/5). A su vez, ya es posible determinar que no fue algo improvisado, sino un evento que demandó gran preparación. La bomba casera destrozó buena parte del local de La Cámpora y también locales comerciales aledaños.

Los folletos que fueron dejados en el local atacan a “políticos cínicos y corruptos, sindicalistas millonarios y ladrones, periodistas cómplices y militantes, jueces puestos a dedo y sin justicia, 70% pobreza, 20% desocupación, 60% inflación, nos tratan como ganado, nos quitan la libertad, jubilaciones de indigentes, matan niños con el aborto, hipersexualizan a nuestros hijos -ESI y pornografía, subvierten los valores naturales, se pasan la constitución por el traste, traicionan nuestra patria. Y cuantas razones más para empezar ´LA PURGA´. Ahora a cuidarse traidores sabemos dónde viven. Hartos de todos ustedes”. En el último tiempo, ya se habían realizado pintadas antisemitas en varios locales de la ciudad. Bahía Blanca ha sido siempre un nido fecundo de clericales y antisemitas, como quedó en claro bajo la dictadura militar.

El arco político que repudió el atentado, lo calificó como “atípico” o “fantasmas de la violencia política”, Tendrá que probarlo capturando a los responsables, cuando la práctica es encubrirlos. La desaparición seguida de muerte de Facundo Castro, aun no esclarecida precisamente entre Villarino y Bahía, prueba lo contrario.

E intendente de la ciudad Héctor Gay, de JxC, en el aniversario del 25 de Mayo del 2016 había empleado el mismo lenguaje de quienes cometieron el atentado. Dijo, en esa ocasión, que “hay enemigos importantes, de adentro y de afuera: los que responden a intereses personales y, también, los que integran grupos perfectamente organizados, que no tienen patria ni bandera, pero que sí quieren subvertir valores y adueñarse, fundamentalmente, de nuestros ideales y de nuestra juventud. No son tiempos fáciles, pero tampoco son tiempos para tibios”. El intendente es un explícito defensor del gobierno militar del ‘76, además de socio de la patronal del ex diario “La Nueva Provincia”, la voz de la dictadura. Por su parte, las máximas autoridades del PJ bahiense, Mario Simón y Hugo Álvarez, declararon a favor de quienes están siendo enjuiciados por crimines de la Triple A.

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