La insoportable levedad de la condena al policía Chocobar

Escribe Lautaro Brodsky

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En un fallo vergonzoso, el Tribunal Oral de Menores N°2 de la Ciudad de Buenos Aires ´condenó´ a dos años de prisión en suspenso al policía Luis Chocobar, por el asesinato por la espalda de Juan Pablo Kukoc, en 2017. Kukoc huía desarmado tras un frustrado intento de robo a un turista, cometido en el barrio de La Boca, junto a otro joven, entonces menor de edad. Chocobar, quien entonces revestía en la policía municipal de Avellaneda, se encontraba de franco. Desenfundó su pistola reglamentaria en plena vía pública y baleó a los ladrones cuando intentaban escapar, acertando dos disparos en la espalda de Kukoc.

El homicida Chocobar fue penado por “exceso en el cumplimiento de su deber”, y no pisará una celda. El cómplice de Kukoc, en cambio, de 17 años al momento de los hechos, fue condenado a 9 años de prisión efectiva por tentativa de homicidio y robo – el frustrado ladrón hirió con un cuchillo doméstico a su víctima mientras intentaba arrebatarle la cámara de fotos.

La levedad del fallo es una carta blanca al ´gatillo fácil´, al margen de que la camarilla policial y sus personeros políticos, que reclamaban completa impunidad, lo reciban con disgusto. El crimen de Chocobar es un emblema de la lucha contra el ´gatillo fácil´, presente en todas las movilizaciones democráticas de los últimos tres años. El gobierno Macri-Bullrich, asimismo, había entronizado a Chocobar como símbolo de su política de seguridad. Así nació la llamada ´doctrina Chocobar´, un protocolo para el uso de armas de fuego, redactado por Bullrich, dirigido a blindar política y judicialmente a la policía. Fue derogado por el gobierno FF apenas asumió, lo cual no cambia las prácticas policiales cotidianas, signadas por el abuso y la violencia, especialmente, contra los jóvenes de las barriadas, changarines, feriantes, migrantes y otros trabajadores en situación de extrema vulnerabilidad. Durante los gobiernos K (2003-2015), 3.070 personas fueron asesinadas por las fuerzas represivas, según el recuento de Correpi. La presidenta del PRO estuvo presente en el tribunal y se quejó del fallo. Durante su gestión, el macrismo batió todos los récords; fueron asesinadas 1833 personas por el aparato represivo del estado, una muerte cada 19 horas, también según datos de Correpi.

Casos similares al de Chocobar ocurren a diario en todo el país, sin alcanzar la misma trascendencia. Son encubiertos mediante ´enfrentamientos´ fraguados, muchas veces cometidos en las mismas ´zonas liberadas´ por la policía, con el propósito de deshacerse de algún ´archivo molesto´. En el gobierno de Alberto Fernández y su ministra Sabina Frederic, continúan los casos de gatillo fácil. Sergio Berni, el ministro de “seguridad” de la provincia de Buenos Aires, ha tomado la posta de Bullrich, promoviendo el encubrimiento de la policía en el caso de la desaparición seguida de muerte de Facundo Castro, entre otros.

Repudiamos este fallo vergonzoso de la justicia, garante de los abusos policiales y de la represión, mientras los gobiernos hunden a las familias obreras y a sus hijos en la más completa miseria.

Cárcel común perpetua y efectiva al policía Chocobar, que es lo que estipula el Código Penal por el delito de homicidio de delito agravado por haber sido cometido por un integrante de la policía y así fuera solicitado por los abogados de la familia de Kukoc.

¡Control popular de las fuerzas de seguridad!

¡Basta de gatillo fácil, ni un pibx menos!

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