El gobierno porteño insiste con la presencialidad escolar: la docencia va a la huelga

Escribe Flor Palombo

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Bajo la premisa -a exigencia de las grandes patronales- de sostener una “nueva normalidad” basada en la convivencia con el virus, el gobierno porteño ha declarado oficialmente, este viernes, que se retomarán las clases presenciales en CABA para los tres niveles educativos, con la excepción parcial de la secundaria – bimodalidad en los dos primeros años, completa virtualidad para los estudiantes de los últimos tres.

El gobierno de Larreta, Acuña y Quirós insisten en que la Ciudad se encuentra en un “amesetamiento” de casos de COVID 19 y que "la evidencia muestra que el nivel de contagios en las escuelas es más bajo que en el resto de la Ciudad". Es falso por donde se lo mire: en primer lugar, hace apenas unos días en la Ciudad se registró un pico de más de 3.000 contagios; además, evaluar inmediatamente el impacto de la suspensión parcial de unas pocas actividades. Las escuelas no contagian, suele decir el gobierno, pero las personas que transitan sus edificios sí lo hacen. Nadie en su sano juicio podría afirmar que no se producen contagios en las instituciones educativas de la Ciudad, en las que se concentran niños, niñas y adolescentes, junto a docentes y no docentes, en espacios reducidos como las aulas y otros espacios escolares. La presencialidad escolar, recordemos, ha quintuplicado los contagios en niños y adolescentes. Un reciente informe muestran cómo a partir de un caso positivo de Covid 19 en una docente, 10 de 14 niños y niñas del aula resultaron positivos, trasmitiendo el virus a 13 miembros de sus respectivas familias. Estos datos recabados son un botón de muestra de la propagación de contagios en las aulas porteñas.

Por último, el gobierno porteño sostiene que, durante esta “fase 1”, el transporte público registró una baja de su uso del 30%, pero ocultan que esa baja está directamente vinculada con la presencialidad escolar, dado que la mayoría de otros rubros han seguido operando casi con total normalidad.

El propio ministro Quirós ha declarado que “valdría la pena” adelantar las vacaciones de invierno, en términos sanitarios. Sin embargo, este adelantamiento no resuelve el problema de fondo. Argentina entrará, en el invierno, a una tercera ola, con 40.000 contagios diarios y un sistema de salud colapsado. En el transcurso de la semana, varios medios de comunicación destacaron la situación crítica en los hospitales porteños, al punto que pacientes con Covid son atendidos en camillas por falta de camas en las terapias. Todo esto ilustra lo que desde Tribuna Docente Tendencia venimos sosteniendo desde el principio: la presencialidad escolar tiene un impacto directo en el aumento de los contagios y el colapso sanitario.

Organicemos la huelga

Hasta el momento, UTE no ha sacado ningún comunicado oficial respecto del retorno a las aulas anunciado por Larreta-Acuña para el próximo lunes. El sindicato de base de CTERA, al igual que la central nacional, defienden la ´presencialidad administrada´ que promueve el gobierno de Fernández, consistente en dejar en manos del ejecutivo de cada distrito la decisión de la modalidad educativa a seguir, de acuerdo al nivel de “alarma” sanitaria correspondiente. Es en este contexto -y contando además con el fallo favorable de la Corte Suprema- que el gobierno porteño toma sus decisiones. Ademys, en su asamblea del jueves 20, resolvió realizar un paro el primer día hábil de presencialidad, es decir, el próximo lunes. Volvemos a colocar la necesidad de realizar una nueva asamblea general de todo el gremio, el mismo lunes, para deliberar y resolver la continuidad de la huelga.

Impulsemos asambleas conjuntas de docentes, familias y estudiantes para arrancar la suspensión de las clases presenciales en pandemia, que el Estado garantice la virtualidad con la entrega de equipos y conectividad, como así también, las medidas económicas necesarias para garantizar el aislamiento del conjunto de los/as trabajadores, incluyendo licencias, subsidios y alimentos.

El lunes, en el marco del paro, tenemos que preparar una acción callejera contundente que coloque en la agenda nuestro reclamo.

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