Rosario: muerte de un enfermero vacunado

Escribe Carlos Blanco

Las responsabilidades del intendente Javkin.

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Fue una conmoción en los medios de prensa y en las redes. El martes 1 de junio murió el enfermero Rubén Bentos, de 55 años, por Covid, a pesar de que estaba vacunado con las dos dosis. Trabajaba en el Hospital municipal Roque Sáenz Peña.

Es tan grave lo sucedido que inmediatamente comenzó desde los funcionarios un operativo de encubrimiento y justificación de lo ocurrido.

Rubén se había reincorporado recientemente al trabajo a pesar que tenía comorbilidades, ya que era insulinodependiente. Los funcionarios hicieron trascender que había vuelto al trabajo porque “él lo había solicitado” o que se había reintegrado “como todo el mundo”, luego de recibir las vacunas. Fueron sus compañeros de trabajo quienes denunciaron públicamente la realidad. "Hace mucho que venimos reclamando mejores condiciones de trabajo. No queremos ser aplaudidos, no nos sirve, queremos que nos cuiden. En lo que tiene que ver con recursos humanos, el personal de enfermería sigue trabajando pese a tener comorbilidades y nos suspenden vacaciones. Venimos pidiendo que traigan gente nueva como política de salud pero no lo hacen. Esperábamos 18 personas y llegó apenas una nueva", denunciaron. "En la maternidad no se respeta el DNU, no hay distanciamiento, además de médicos y enfermeros entran padres, familiares, las camas están muy cerca. Tampoco tenemos elementos de protección correspondientes. Nada de esto se visibiliza y nos seguimos muriendo", agregaron.

Las responsabilidades de Javkin

El intendente de Rosario, Javkin (Frente Progresista), emitió el 15 de abril pasado el decreto 587 que obligaba al reintegro a la actividad presencial de los agentes municipales que estaban con licencias por padecer enfermedades de base, independientemente de la edad y condición de riesgo en tanto hubieran recibido al menos la primera dosis de cualquier vacuna Covid y con las dos (2) dosis para el personal de “alto riesgo de exposición”, que era la situación del enfermero fallecido.

Este decreto Municipal es un claro atropello a las condiciones laborales que ponen en riesgo la vida de los trabajadores. Sin embargo, el Sindicato Municipal todavía no se pronunció sobre esta situación gravísima. Tampoco lo hizo el Concejo Deliberante de la Ciudad, lo que habla de la complicidad de todos los bloques políticos, con la política de precarización y ajuste sobre los trabajadores. La responsabilidad política del gobierno municipal es indudable.

Previamente, Javkin había intentado suspender las licencias de todo el personal, a pesar del estrés y el desgaste de los trabajadores de la salud, lo que fue rechazado por el Sindicato Municipal.

En defensa de la vida y de las condiciones laborales es necesario una respuesta contundente con un paro municipal y fundamentalmente una movilización en los hospitales contra esta política criminal.

Por la derogación del Decreto 587. Ingreso del personal necesario. Respeto de las franquicias y licencias. Pase a planta de todos los trabajadores precarizados.

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