Provincia de Buenos Aires: Kicillof con Larreta

Escribe Niro

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Kicillof anunció la vuelta a clases en la provincia de Buenos Aires. Con más de 400 casos diarios cada 100 mil habitantes, los estudiantes debemos rechazar la presencialidad en pandemia.

Los científicos del CONICET han dado a conocer un estudio que demuestra de modo categórico que la virtualidad reduce efectivamente los contagios por COVID-19. Por otra parte, el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, ha establecido que, con más de 100 casos diarios cada 100 mil habitantes, debe suspenderse la presencialidad en las escuelas, una proporción ampliamente superada en territorio bonaerense.

En este contexto, Kicillof sabe que la vuelta "gradual y segura" a las aulas, es una mentira. El método del ‘semáforo sanitario’ le permite cambiar de discurso cuando los contagios y sus consecuencias lleguen a mayores niveles.

Quienes tenemos que trabajar en pandemia vemos cómo el transporte público está saturado ¿Cómo van a garantizar la distancia social con un mar de estudiantes y padres que se suman?

La ocupación de camas en terapia intensiva no baja del 70% y aún seguimos viviendo los desastres que ha causado la anterior "gradual y segura" vuelta a clases.

Estamos en las vísperas del invierno, tendremos que cursar sin estufa, con las ventanas y puertas abiertas de par en par. Si ya en otoño llegamos a estos picos, en invierno se duplicaría. Demás está decir que las escuelas vienen arrastrando problemas edilicios desde hace años y durante la pandemia se han denunciado las faltas de insumo para limpieza e higiene en las escuelas.

Hoy en día los jardines y las escuelas son vistas cómo las guarderías para los hijos de los trabajadores, no como centros de enseñanza. El sector de la educación privada la ve cómo un negocio más. Es por esto que los empresarios son el sector que más empuja por la vuelta a clases en medio de esta pandemia.

Durante toda la pandemia escuchamos cómo los empresarios defendían la presencialidad, incumpliendo protocolos sanitarios, ninguneando los reclamos de aislamiento y las licencias por maternidad, así como a los familiares y docentes que reclamaban la educación virtual.

En estas condiciones debemos ser claros en este aspecto: sin una vacunación completa de toda la población que garantice la salud de los docentes, nuestras familias y la nuestra ¡no volvemos a clases!

Los compañeros de la primaria han marcado un camino con el impulso a los comités contra la presencialidad en pandemia. Los Centros de Estudiantes que sigan el rumbo de las burocracias sindicales deben ser enfrentados con esas convocatorias y con el reclamo y organización de asambleas. La asamblea política es necesaria para combatir la presencialidad escolar y laboral. La presencialidad de Kici pretende eludir la responsabilidad de impulsar la conectividad en los barrios, los dispositivos y el acceso sin restricciones a las becas progresar para los hijos de los trabajadores.

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