Misiones: mano de obra barata y riegos en pandemia

Escribe Guillermo Barrow

Tiempo de lectura: 1 minuto

En plena ´segunda ola´ del Covid 19, la situación de los desocupados se agrava aún más, y el Estado solo ofrece asistencialismo y miseria. Con planes como el “Potenciar Trabajo”, “Misiones Trabaja” y “Trabaja Misiones Joven”, el gobierno intenta contener a una creciente población excluida del trabajo, condenada al asistencialismo y a la precarización laboral y educativa.

Los planes exigen contraprestación, ya sea en alguna actividad del ámbito municipal como el barrido de calles o tareas de acción social, compitiendo con los trabajadores de los municipios.

La contraprestación que exige el Estado es de 80 horas mensuales a cambio de la mitad de un salario mínimo, apenas 10.000 u 11.000 pesos.

Lejos de ser una solución al desempleo, lo que hacen estas medidas es reducir el costo laboral, con pagos que no representan ni el 10% de una canasta familiar. De esta forma el Estado sirve de medida para los sueldos de los privados. A través de las agencias de empleo, el Estado introduce este monto salarial de miseria; en teoría, el empleador privado debe pagarle al trabajador la otra mitad que le falta para llegar al salario mínimo. Todo en ausencia de convenios laborales que establezcan aportes patronales, jubilatorios, ni obras sociales.

Esta situación se agudiza a causa de la pandemia, porque los desocupados se ven expuestos a cumplir con las prestaciones exigidas por el Estado, sin las más mínimas medidas sanitarias, y ni hablar de vacunación. Los contagios se disparan y las camas disponibles disminuyen, convirtiéndose en un problema que involucra a la sociedad toda.

El Estado debe garantizar una cuarentena efectiva, otorgando un IFE de $50.000; vacunando a todos los trabajadores; dividiendo las horas de trabajo en los hospitales y centros de salud, e incorporando más personal bajo convenio laboral y un salario igual a la canasta familiar. Una vez vencida la pandemia, el método de división de las horas de trabajo, debe hacerse extensivo a todos los lugares de trabajo, para una solución real al problema de la desocupación.

Suscribite a Política Obrera