Córdoba: rechazo de las bases a la dirección del sindicato docente

Escribe Tribuna Docente Tendencia - Córdoba

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El pasado martes 15 tuvo lugar en Córdoba la asamblea ordinaria de delegados docentes de capital convocada por el sindicato (UEPC), para discutir memoria y balance. La conducción celeste tuvo que silenciar los micrófonos ante la incesante denuncia de la docencia por su política criminal en relación a la presencialidad educativa. Ocurre que las muertes de docentes en la provincia no se han detenido, y los trabajadores denuncian que la obra social está dejando sin camas de cuidados intensivos a los pacientes de Covid que las requieren.

Las intervenciones de los delegados celestes, señalaron que no había que ´politizar´ la pandemia, que el sindicato no podía hacer nada al respecto, y que se trataba de una asamblea ordinaria que debía discutir otros temas, reflejando hasta qué punto esta dirección está comprometida con el gobernador y la presencialidad escolar. Juan Monserrat, el secretario general de UEPC, junto al senador Carlos Caserio, son los operadores políticos de Alberto Fernández en la provincia. No le preocupa la evaluación que hacen sus afiliados de su desempeño como secretario general, sino que actúa según las negociaciones políticas entre el Frente de Todos y Hacemos por Córdoba. Utiliza su posición en la dirección sindical como un trampolín en su carrera política, al igual que Walter Grahovac, su antecesor en la dirección de UEPC y actual ministro de educación provincial.

Los delegados alineados con la directiva machacaron con la necesidad de ser “orgánicos”, a sabiendas de las tendencias a la autoconvocatoria que anida en el sindicato y en todo el movimiento obrero, frente al impasse de la burocracia sindical y su colaboracionismo.

Debemos profundizar la orientación que venimos impulsando desde el comité de docentes y familiares por la educación y la salud: auto organización y autoconvocatoria de la docencia para desarrollar las medidas de acción en defensa de la salud y las condiciones laborales. Quienes desde la oposición a la conducción se limitan a exigirle a ésta la convocatoria a asambleas o medidas de acción, llevan a un callejón sin salida y no ofrecen un canal para que se exprese el descontento. Desde años vemos cómo la conducción celeste toma medidas aisladas destinadas a descomprimir, o puestas en el marco de las negociaciones políticas de sus dirigentes. En cambio, acciones impulsadas y convocadas desde las bases, como las asambleas docentes por escuela que se pronunciaron en contra de la presencialidad, la formación del comité de docentes y familias por la salud y la educación, las actividades virtuales y la caravana por la defensa de la salud y la suspensión de la presencialidad que se realizó en conjunto con otros gremios, son el camino que puede conducir no sólo a desarrollar la lucha por nuestros derechos sino también la recuperación del sindicato que se encuentra en manos de una camarilla que juega en contra de la organización y la lucha docente.

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